El deber de los hijos para con los padres

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Cuando el Señor Kṛṣṇa vio que Vasudeva y Devakī permanecían de pie en una actitud reverencial, inmediatamente expandió Su influencia de yogamāyā para que pudieran tratarlo a Él y a Balarāma como hijos. Así como en el mundo material la relación existente entre padre y madre e hijos puede establecerse entre diferentes entidades vivientes por la influencia de la energía ilusoria, de la misma manera, por la influencia de yogamāyā, el devoto puede establecer una relación en la que la Suprema Personalidad de Dios sea su hijo. Después de crear esta situación mediante Su yogamāyā, Kṛṣṇa, apareciendo con Su hermano mayor Balarāma como los hijos más ilustres de la dinastía de los Sātvatas, se dirigió muy sumisa y respetuosamente a Vasudeva y Devakī: “Mi querido padre y madre, aunque siempre han estado muy ansiosos por la protección de Nuestras vidas, no pudieron disfrutar el placer de tenernos como Sus bebés, como Sus niños en crecimiento y como Sus jóvenes adolescentes.” Kṛṣṇa indirectamente glorificó la paternidad de Nanda Mahārāja y la maternidad de Yaśodā como lo más glorioso porque, aunque Él y Balarāma no eran hijos nacidos de ellos, Nanda y Yaśodā sí disfrutaron realmente de Sus pasatiempos infantiles. Por el propio arreglo de la naturaleza, la niñez del ser viviente encarnado es disfrutada por los padres. Incluso en el reino animal se observa que los padres son afectuosos con sus crías. Cautivados por las actividades de sus hijos, cuidan mucho de su bienestar. En cuanto a Vasudeva y Devakī, ellos siempre estuvieron muy ansiosos por la protección de Kṛṣṇa y Balarāma. Por eso, después de la aparición de Kṛṣṇa, Él fue transferido inmediatamente a la casa de otros. Balarāma también fue transferido del vientre de Devakī al vientre de Rohiṇī.

Vasudeva y Devakī estaban llenos de ansiedad por la protección de Kṛṣṇa y Balarāma, y no pudieron disfrutar de Sus pasatiempos infantiles. Kṛṣṇa dijo, “Desafortunadamente, por orden de Nuestro destino, no pudimos ser criados por Nuestros propios padres para disfrutar de los placeres de la infancia en el hogar. Mi querido padre y madre, un hombre tiene una deuda que pagar a sus padres, de quienes recibe este cuerpo que puede otorgarle todos los beneficios de la existencia material. Según el mandato Védico, esta forma humana de vida permite realizar toda clase de actividades religiosas, satisfacer toda clase de deseos y adquirir toda clase de riquezas. Y solamente en esta forma humana existe toda posibilidad de liberarse de la existencia material. Este cuerpo es producido por los esfuerzos combinados del padre y de la madre. Todo ser humano debe sentirse endeudado con sus padres y comprender que no puede pagar su deuda. Si, después de crecer, un hijo no trata de satisfacer a sus padres mediante sus acciones o mediante una dotación de riquezas, ciertamente es castigado después de la muerte por el superintendente de la muerte y obligado a comer su propia carne. Si una persona es capaz de cuidar o dar protección a sus padres ancianos, hijos, al maestro espiritual, a los brāhmaṇas y a otros dependientes, pero no lo hace, se considera que ya está muerta, aunque supuestamente esté respirando. Mi querido padre y madre, ustedes siempre han estado muy ansiosos por Nuestra protección, pero desafortunadamente no pudimos prestarles ningún servicio. Hasta ahora simplemente hemos desperdiciado Nuestro tiempo; no pudimos servirles por razones fuera de Nuestro control. Madre y padre, por favor perdónennos por Nuestra acción pecaminosa.”

Cuando la Suprema Personalidad de Dios hablaba como un niño inocente con palabras muy dulces, tanto Vasudeva como Devakī quedaron cautivados por el afecto paternal y Los abrazaron con gran placer. Estaban asombrados y no podían hablar ni responder a las palabras de Kṛṣṇa, sino que simplemente Lo abrazaban a Él y a Balarāma con gran afecto y permanecían en silencio, derramando lágrimas incesantes.

Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda » Kṛṣṇa La Suprema Personalidad de Dios » Capítulo 44: Kṛṣṇa Recupera al Hijo de Su Maestro –lee este y más libros en © vaniseva.com

Por Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda

Fundador y Actual Ācārya (maestro espiritual iniciador) del movimiento Hare Krishna
“Si me marcho, no hay causa de lamentación. Siempre estaré con ustedes a través de mis libros y mis ordenes. Siempre permaneceré con ustedes de esa forma.”

(Mayo 5, 1977)

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