Los mayores de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Sus padres y Sus gurus, son todos Sus sirvientes y asociados eternos, y toman nacimiento antes de Su advenimiento para servirle cada uno a su manera.
“Siempre que Śrī Kṛṣṇa desea manifestar Su encarnación en la Tierra, primero crea las encarnaciones de Sus respetables predecesores. Así, personalidades respetables como Su padre, Su madre y Su maestro espiritual nacen primero en la Tierra.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Ādi-līlā 3.93–94)
Más adelante en el Śrī Caitanya Caritāmṛta Ādi-līlā (13.52–55), se describe lo mismo de la siguiente manera:
“Para satisfacer un deseo particular en Su mente, el Señor Kṛṣṇa, Vrajendra-kumāra, decidió descender a este planeta tras una profunda contemplación. Por lo tanto, el Señor Kṛṣṇa primero permitió que Su familia de superiores descendiera a la Tierra. Intentaré describirlos brevemente, ya que no es posible hacerlo en su totalidad. El Señor Śrī Kṛṣṇa, antes de aparecer como el Señor Caitanya, pidió a estos devotos que Le precedieran: Śrī Śacīdevī, Jagannātha Miśra, Mādhavendra Purī, Keśava Bhāratī, Īśvara Purī, Advaita Ācārya, Śrīvāsa Paṇḍita, Ācāryaratna, Vidyānidhi y Ṭhākura Haridāsa.”
LA SUCESIÓN DISCIPULAR
Śrīla Mādhavendra Purī apareció en el siglo XIV. Fue un guru de la sampradāya Brahma o Madhva, uno de los cuatro (Brahma, Śrī, Rudra y Sanaka) linajes Vaiṣṇavas que purifican el mundo en la era de Kali. El linaje Madhva ha sido delineado en libros como Gaura-gaṇoddeśa-dīpikā, Prameya-ratnāvalī y los escritos de Gopāla Guru Gosvāmī. La mención de este linaje también se encuentra en el Bhakti-ratnākara (5.2149–2162). Lo siguiente está tomado del Gaura-gaṇoddeśa-dīpikā:
paravyomeśvarasyāsīc chiṣyo brahmā jagat-patiḥ
tasya śiṣyo nārado ‘bhūt vyāsas tasyāpa śiṣyatām
śuko vyāsasya śiṣyatvaṁ prāpto jñānāvabodhanāt
vyāsāl labdha-kṛṣṇa-dīkṣo madhvācāryo mahāyaśaḥ
tasya śiṣyo ‘bhavat padmanābhācāryo mahāśayaḥ
tasya śiṣyo naraharis tacchiṣyo mādhava-dvijaḥ
akṣobhyas tasya śiṣyo ‘bhūt tac-chiṣyo jayatīrthakaḥ
tasya śiṣyo jñāna-sindhus tasya śiṣyo mahānidhiḥ
vidyānidhis tasya śiṣyo rājendras tasya sevakaḥ
jayadharmā munis tasya śiṣyo yad-gaṇa-madhyataḥ
śrīmad-viṣṇu-purī yas tu bhaktiratnāvalī-kṛtiḥ
jayadharmasya śiṣyo ‘bhūd brahmaṇyaḥ puruṣottamaḥ
vyāsatīrthas tasya śiṣyo yaś cakre viṣṇusaṁhitām
śrīmān lakṣmīpatis tasya śiṣyo bhaktirasāśrayaḥ
tasya śiṣyo mādhavendro yad-dharmo ‘yaṁ pravartitaḥ
tasya śiṣyo ‘bhavat śrīmān īśvarākhya-purī-yatiḥ
kalayāmāsa śṛṅṅgāraṁ yaḥ śṛṅgāra-phalātmakaḥ
advaitaḥ kalayāmāsa dāsya-sākhye phale ubhe
īśvarākhya-purīṁ gaura urarīkṛtya gaurave
jagad āplāvayāmāsa prākṛtāprākṛtātmakam
“Brahmā, el amo de este universo, fue el discípulo del Señor del mundo espiritual. Su discípulo fue Nārada, y Vyāsa se convirtió en discípulo de Nārada. Śuka se volvió discípulo de Vyāsa mediante la dotación de conocimiento espiritual. Madhvācārya recibió iniciación en el kṛṣṇa-mantra de Vyāsa. Su discípulo fue Padmanābhācārya; su discípulo fue Narahari, seguido por Mādhava. Akṣobhya fue su discípulo, luego Jayatīrtha, Jñānasindhu, Mahānidhi, Vidyānidhi y Rājendra. Jayadharma Muni fue uno de los muchos discípulos de Rājendra, y Viṣṇu Purī, el autor del Bhakti-ratnāvalī, y Puruṣottama, el amante de la cultura braminica, se convirtieron en sus discípulos. Vyāsa Tīrtha, el autor del Viṣṇu-saṁhitā, fue el discípulo de Puruṣottama. Lakṣmīpati Tīrtha, un depósito de devoción, fue el discípulo de Vyāsa Tīrtha. Mādhavendra Purī fue el discípulo de Lakṣmīpati, y por él fue establecida esta religión. Su discípulo, el sannyāsī Īśvara Purī, asumió el humor de devoción conyugal, mientras que Advaita Ācārya [también discípulo de Mādhavendra Purī] asumió los humores de servidumbre y amistad. Gaura aceptó a Īśvara Purī como Su guru, y entonces inundó los mundos material y espiritual [con amor].”
Así, Mādhavendra Purī fue discípulo de Lakṣmīpati Tīrtha. Los discípulos de Mādhavendra Purī incluyeron a Īśvara Purī, Advaita Ācārya, Paramānanda Purī (un brāhmaṇa del área de Tirhut), Brahmānanda Purī, Śrī Raṅga Purī, Puṇḍarīka Vidyānidhi, Raghupati Upādhyāya y varios otros. Se dice por algunos que Nityānanda Prabhu fue discípulo de Mādhavendra Purī; otros dicen que Lakṣmīpati fue su guru, mientras que en el Prema-vilāsa se dice que fue discípulo de Īśvara Purī.
Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura escribe: “Mādhavendra Purī fue un conocido sannyāsī de la sampradāya Madhva. Su nieto discipular es Śrī Caitanya Mahāprabhu. Antes de su aparición, no había evidencia de prema-bhakti en la línea Madhva. Su verso, ayi dīna-dayārdra-nātha (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.197), contiene la semilla de las doctrinas religiosas de Śrī Caitanya Mahāprabhu.”
A esto, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī añade: “Mādhavendra Purī fue el primer brote del árbol del deseo del amor divino que surgió del linaje Madhva. Antes de su aparición, no había señal del humor conyugal de devoción en la línea Madhva.”
LA RAÍZ DE LA ADORACIÓN EN EL AMOR EXTÁTICO
Las siguientes citas de la traducción y comentario al Śrī Caitanya Caritāmṛta de Śrīla Prabhupāda nos iluminan sobre la posición tan excelsa que mantiene Mādhavendra Purī y porque se le conoce como el originador del amor extático por Kṛṣṇa en amor conyugal.
“Mādhavendra Purī sembró la semilla del amor extático por Kṛṣṇa en este mundo material y luego partió. Esa semilla se convirtió posteriormente en un gran árbol en la forma de Śrī Caitanya Mahāprabhu.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Antya-līlā 8.36)
“Śrī Mādhavendra Purī, también conocido como Śrī Mādhava Purī, perteneció a la sucesión discipular de Madhvācārya y fue un sannyāsī muy célebre. Śrī Caitanya Mahāprabhu fue el tercer descendiente discipular de Śrī Mādhavendra Purī. El proceso de adoración en la sucesión discipular de Madhvācārya estaba repleto de ceremonias rituales, sin apenas muestras de amor por Dios; Śrī Mādhavendra Purī fue la primera persona de esa sucesión discipular en exhibir los síntomas del amor por Dios y la primera en escribir un poema que comienza con las palabras ayi dīna-dayārdra nātha: ‘¡Oh, supremamente misericordiosa Personalidad de Dios!’ En ese poema está la semilla del cultivo del amor por Dios de Caitanya Mahāprabhu.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Ādi-līlā 9.10 –Significado)
“De las cuatro sampradāyas, la Śrī Madhvācārya-sampradāya fue aceptada por Mādhavendra Purī. Así, tomó sannyāsa según el paramparā, la sucesión discipular. Desde Madhvācārya hasta el maestro espiritual de Mādhavendra Purī, el ācārya llamado Lakṣmīpati, no se alcanzó la realización del servicio devocional en el amor conyugal. Śrī Mādhavendra Purī introdujo el concepto del amor conyugal por primera vez en la Madhvācārya-sampradāya, y esta conclusión de la Madhvācārya-sampradāya fue revelada por Śrī Caitanya Mahāprabhu durante su viaje por el Sur de la India y su encuentro con los Tattvavādīs, quienes supuestamente pertenecían a la Madhvācārya-sampradāya.
Por lo tanto, los Vaiṣṇavas de la Gauḍīya-Madhva-sampradāya afirman que los sentimientos extáticos que experimentó Śrī Caitanya Mahāprabhu durante su aparición provinieron de Śrī Mādhavendra Purī a través de Īśvara Purī. Todos los devotos de la línea de la Gauḍīya-Madhva-sampradāya aceptan estos principios del servicio devocional.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.197)
“Después de Śrīla Mādhavendra Purī, se estableció la adoración tanto de Rādhā como de Kṛṣṇa. Por esta razón, Śrī Mādhavendra Purī se acepta como la raíz de la adoración en el amor extático. A menos que uno esté conectado con la sucesión discipular de Mādhavendra Purī, no hay posibilidad de despertar los síntomas del amor extático.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 9.289)
“Śrī Caitanya Mahāprabhu quiso señalar al Tattvavādī ācārya, perteneciente a la Madhvācārya-sampradāya, que el comportamiento general de los Tattvavādīs no favorecía el servicio devocional puro, el cual debe estar libre de las impurezas de la actividad fruitiva y el conocimiento especulativo. En lo que respecta a la actividad fruitiva, la contaminación es el deseo de elevarse a un nivel de vida superior, y en lo que respecta al conocimiento especulativo, la contaminación es el deseo de fundirse en la existencia de la Verdad Absoluta. La Tattvavāda-sampradāya de la escuela Madhvācārya se aferra al principio del varṇāśrama-dharma, que implica la actividad fruitiva. Su objetivo último (mukti) es simplemente una forma de deseo material. Un devoto puro debe estar libre de todo tipo de deseo material. Simplemente se dedica al servicio del Señor. Sin embargo, Caitanya Mahāprabhu se alegró de que la Madhvācārya-sampradāya, o la Tattvavāda-sampradāya, aceptara la forma trascendental del Señor. Esta es la gran cualidad de las sampradāyas Vaiṣṇavas.
Es la Māyāvāda-sampradāya la que no acepta la forma trascendental del Señor. Si una sampradāya Vaiṣṇava también se deja llevar por esa actitud impersonal, esa sampradāya carece de toda posición. Es un hecho que hay muchos supuestos Vaiṣṇavas cuyo objetivo final es fundirse en la existencia del Señor. Por ejemplo, la filosofía vaiṣṇava de los sahajiyās es unirse con el Supremo. Śrī Caitanya Mahāprabhu señala que Śrī Mādhavendra Purī aceptó a Madhvācārya sólo porque su sampradāya aceptaba la forma trascendental del Señor.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 9.277 – Significado)
MĀDHAVENDRA PURĪ Y NITYĀNANDA PRABHU
Nityānanda Prabhu se encontró con Mādhavendra Purī mientras peregrinaba por los lugares sagrados de la India. Tan pronto como se vieron, fueron sobrecogidos por los síntomas del amor extático. Este acontecimiento se describe en el noveno capítulo del Ādi-khaṇḍa:
“Mientras Nityānanda Prabhu vagaba (por el sur de la India) de esta manera, de pronto se encontró con Mādhavendra Purī. Mādhavendra Purī era la personificación del amor, al igual que todos sus asociados. No consumía nada más que Kṛṣṇa-rasa; Kṛṣṇa habitaba en su cuerpo. ¿Cómo puedo glorificar suficientemente su devoción amorosa, él cuyo discípulo fue Advaita Ācārya?
“Cuando Nityānanda Prabhu vio a Mādhavendra Purī, se desmayó y quedó inmóvil por amor. Tan pronto como Mādhava Purī vio a Nityānanda Prabhu, él también se olvidó completamente de sí mismo y perdió la conciencia. No es de extrañar que Gaurāṅga dijera repetidamente que Mādhavendra Purī fue el precursor del humor extático de devoción.
“Nityānanda Prabhu dijo: ‘He visitado muchos lugares santos, pero hoy he sido colmado por la visión de Mādhavendra Purī. Por fin he alcanzado la verdadera recompensa de visitar los lugares sagrados. Nunca he visto en ninguna parte los síntomas de un amor divino semejante. Mādhavendra pierde la conciencia simplemente al ver una nube en el cielo.’
“Mādhavendra Purī abrazó a Nityānanda Prabhu y lo empapó con sus lágrimas. Comenzó a describir las glorias de Nityānanda Prabhu y quedó completamente absorto en esa descripción. Lo tomó contra su pecho; su garganta estaba tan ahogada por las lágrimas que no podía hablar. Sentía un afecto tan profundo por Nityānanda Prabhu que no quería dejarlo ir. Finalmente habló, diciendo: ‘Yo sabía que el Señor Kṛṣṇa es misericordioso conmigo, pues me ha dado un compañero como Nityānanda. Cualquiera que sienta siquiera la más mínima enemistad hacia Nityānanda nunca puede ser querido por Kṛṣṇa, por muy devoto que parezca ser.’” (Caitanya Bhāgavata 9.154-169)
El Bhakti-ratnākara también describe las glorias de Mādhavendra Purī y declara que Nityānanda Prabhu lo trataba como a un guru:
“Mādhavendra Purī es la personificación de la devoción amorosa extática; simplemente al recordar su nombre, se alcanzan todas las perfecciones. Īśvara Purī, Raṅga Purī y tantos de sus otros discípulos estaban embriagados con la devoción amorosa del mismo modo que él. Mādhavendra Purī tuvo muchos discípulos por todo Bengala y Odisha, todos ellos devotos y fijos en prema-bhakti. ”(Bhakti-ratnākara 5.2272-4)
“Unos días después, en un lugar santo de la costa Occidental de la India, Nityānanda Prabhu se encontró con Mādhavendra Purī. ¿Quién puede describir las manifestaciones de amor que surgieron en su encuentro? Solo quienes lo presenciaron pueden saberlo. Mādhavendra Purī trató a Nityānanda Prabhu como a un amigo, un igual, pero Nitāi lo trataba como a un superior. Mādhavendra Purī dijo: “Yo sé que Kṛṣṇa ha sido misericordioso conmigo, pues me ha dado un compañero como Nityānanda.” Por otro lado, Nityānanda Prabhu nunca lo trató como a otra cosa que no fuera un guru.” (Bhakti-ratnākara 5.2330-2334)
GIRIDHĀRĪ GOPĀLA
Después de aceptar sannyāsa en Katwa, Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a Śāntipura y pasó algún tiempo en la casa de Advaita Ācārya. Luego partió de allí hacia Śrī Puruṣottama (Purī), siguiendo el camino por Chatrabhoga a lo largo de las riberas del Ganges. Viajó por Āṭisāra, Pāṇihātī y Varāhanagara hasta que finalmente llegó a la frontera del reino de Utkala (Odisha) en el lugar llamado Vṛddha Mantreśvara. Nityānanda Prabhu, Mukunda Datta, Jagadānanda Paṇḍita y Dāmodara Paṇḍita eran Sus compañeros en este viaje. Llegaron a la ciudad de Remuna, en el distrito de Baleshwar, donde visitaron a la Deidad Kṣīracorā Gopīnātha. Después, Śrī Caitanya Mahāprabhu relató a Sus compañeros la historia de Mādhavendra Purī tal como la había oído de Su guru Īśvara Purī, contando al mismo tiempo cómo Kṣīracorā Gopīnātha había recibido Su nombre:
Un día Mādhavendra Purī estaba circunvalando Govardhana en un estado de total embriaguez y absorción en amor por Kṛṣṇa. Cuando llegó a Govinda-kuṇḍa, se bañó y se sentó bajo un árbol cercano para realizar su meditación vespertina y sus rituales. Mientras estaba así, un joven pastor de vacas que llevaba una vasija de leche se le acercó y le dijo con una sonrisa: “¿En qué has estado pensando? ¿Por qué no pides algo de comer? Te he traído un poco de leche. Bébela.”
Cuando Mādhavendra Purī vio al hermoso muchacho, quedó tan maravillado que olvidó por completo su hambre y su sed. En cambio, le preguntó: “¿Quién eres? ¿Dónde vives? ¿Cómo supiste que no había comido?” El pastor respondió: “Soy un vaquero y vivo en este pueblo. En nuestro pueblo, nadie pasa hambre. Algunas personas piden limosna, pero si alguien no pide, entonces yo le llevo algo de comer. Las mujeres vinieron aquí a buscar agua y vieron que no habías comido. Me enviaron con esta leche para ti. Pero ya es casi la hora de ordeñar y tengo que irme. Volveré más tarde para recoger la vasija.”
Mādhavendra Purī quedó asombrado al ver al muchacho alejarse y desaparecer. Bebió la leche y luego lavó la vasija y la dejó a un lado, esperando que el pastor regresara. Se sentó bajo el árbol cantando los Santos Nombres hasta el final de la noche, cuando comenzó a dormitar. Mientras dormía, tuvo un sueño en el que el pastor vino a él y lo condujo de la mano hasta un bosquecillo. El muchacho dijo: “Vivo aquí en este bosquecillo, pero estoy muy incómodo debido al calor del verano, las lluvias y el frío del invierno. Ve y dile a la gente del pueblo que te ayude a descubrirme, y llévame a la cima de la colina y constrúyeme un refugio. Luego báñame con agua fresca y clara. He estado esperándote por mucho tiempo, preguntándome cuándo vendrías a servirme. Estaba esperando tu servicio amoroso para poder manifestarme y así salvar al universo entero.
“Mi nombre es Gopāla, el levantador de Govardhana. Vajra, el hijo de Aniruddha, nieto de Kṛṣṇa, estableció Mi servicio hace tantos años, pero el pūjārī encargado de Mi servicio Me ocultó aquí cuando huyó por miedo a los Musulmanes. Desde entonces he permanecido aquí. Es bueno que finalmente hayas venido; ahora, por favor, sácame de aquí.”
Cuando Mādhavendra Purī despertó, comenzó a llorar por sus intensos sentimientos de amor, pensando: “¡Ay! ¡Kṛṣṇa mismo vino a mí en la forma de un pastor y no fui capaz de reconocerlo!” Sin embargo, después de unos momentos, se recompuso para cumplir las órdenes de Gopāla. Tomó su baño matutino y luego reunió a la gente del pueblo y dijo: “Gopāla, el levantador de Govardhana, es la deidad de este pueblo, pero está enterrado en este bosquecillo. Traigan hachas y palas; tenemos que desenterrarlo y liberarlo.”
La gente del pueblo comenzó entusiasmada a despejar el bosquecillo y pronto descubrieron una gran deidad cubierta de tierra y maleza. Los más fuertes de entre ellos levantaron a la deidad y la llevaron hasta la cima de la colina, donde la colocaron sobre un gran trono de roca. Para llevar a cabo la gran ceremonia de abhiṣeka (baño), los brāhmaṇas locales filtraron agua de Govinda-kuṇḍa y la llevaron al lugar en cien vasijas nuevas. Cuando se difundió la noticia del descubrimiento de la deidad y se anunció que pronto se realizarían Su pūjā y abhiṣeka, surgió un clamor de júbilo por todas partes; los músicos tocaron sus instrumentos y la gente danzaba y cantaba. La montaña se cubrió con todo tipo de ofrendas: ghee, leche, yogur, sandeśa y otros regalos de la gente del lugar.
Mādhavendra Purī mismo realizó la ceremonia de abhiṣeka. Primero, limpió la suciedad acumulada del cuerpo de la deidad conforme a las regulaciones. [Las escrituras dicen que se deben usar harina de cebada y trigo, y un polvo hecho de symplocos racemosa, así como el polvo de pistachos, azafrán y legumbres, para limpiar el cuerpo de la deidad. También se puede usar un cepillo hecho de largas hierbas uṣīra y del pelo de la cola de una vaca.] Después, untaron el cuerpo de Gopāla con aceite para hacerlo brillante, y luego lo bañaron de nuevo, primero con pañca-gavya (leche, yogur, mantequilla clarificada, orina y estiércol de vaca) y luego con pañcāmṛta (leche, yogur, mantequilla clarificada, miel y azúcar). Este procedimiento se describe en el Hari-bhakti-vilāsa, Capítulo 6, donde se dice,
tataḥ śaṅkhabhūtenaiva
kṣīreṇa snapayet kramāt
dadhnā ghṛtena madhunā
khaṇḍena ca pṛthak pṛthak
“Primero se debe bañar a la deidad con leche vertida desde una concha, luego con yogur, mantequilla clarificada, miel y finalmente azúcar, cada uno por separado.” (el Hari-bhakti-vilāsa 6.30)
Después de esto, Gopāla fue bañado con cien vasijas de agua. Este fue el gran baño —el mahā-snāna— en el que se usan ghee y agua en partes iguales, y se requiere un total de cien seers [aproximadamente un litro] de agua. Tras bañar a la deidad de esta manera y luego ungirla nuevamente con aceite, Mādhavendra Purī lo bañó con agua perfumada con sándalo y fragancias, vertida desde una concha. el Hari-bhakti-vilāsa prescribe 100 palas de agua para el baño, otras 25 de aceite para el cuerpo, y luego 2.000 palas para el mahā-snāna.
Después de que el mahā-snāna o gran baño fue completado, todo el cuerpo de la deidad fue secado con un paño, y Él fue vestido con una tela limpia y decorado con sándalo, tulasī y guirnaldas de flores. Así como Kṛṣṇa instruyó a los vaqueros al final de Dvāpara-yuga a adorar a Govardhana con una montaña de alimentos, de igual modo, en Kali-yuga, Mādhavendra Purī ordenó que se preparara una montaña de comida para Giridhārī Gopāla. Diez brāhmaṇas se ocuparon de preparar el arroz, otros cinco de cocinar preparaciones vegetales, y otros cinco o seis brāhmaṇas prepararon varios tipos de pan; todo fue reunido en un solo lugar para ser amontonado con la forma de una montaña. Un montón de arroz estaba rodeado por muchas vasijas de barro llenas de sopas, preparaciones vegetales cocidas, leche, yogur, suero, śikhariṇī (una bebida hecha de yogur, leche, azúcar, alcanfor y pimienta), arroz con leche, mantequilla y crema, etc. Cuando la montaña de comida estuvo lista, Mādhavendra Purī hizo la ofrenda junto con muchas vasijas de agua. Gopāla, que no había comido por tanto tiempo, comió ávidamente todo lo que se le ofreció. Aun así, por Su toque misericordioso, todas las vasijas volvieron a llenarse. Solo Mādhavendra Purī vio cómo el Señor hacía esto.
Después, Mādhavendra Purī ofreció a la deidad un enjuague de boca seguido de hojas de betel. Luego realizó la ceremonia de ārati, tras lo cual trajo una cama nueva para que Gopāla descansara. Cuando Gopāla finalmente tomó reposo, Mādhavendra Purī distribuyó el prasāda del festival de anna-kūṭa, primero a todos los brāhmaṇas y luego a todos los hombres, mujeres y niños del pueblo.
La noticia se difundió por todos los pueblos de la región de que Gopāla había manifestado Su presencia, y la gente de cada aldea tomó turnos para celebrar su propio banquete en Su honor en distintos días. “El lugar ideal para ejecutar la conciencia de Kṛṣṇa es Vrajabhūmi, o Vṛndāvana, donde la gente está naturalmente inclinada a amar a Kṛṣṇa y Kṛṣṇa está naturalmente inclinado a amarlos.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.95)
Con el tiempo, los ricos kṣatrīyas mandaron construir un templo para Gopāla y Le dieron diez mil vacas. Mādhavendra Purī permaneció allí durante dos años en el servicio de Gopāla, hasta que un día volvió a tener un sueño en el que Gopāla le dijo que todavía sufría por el calor y que solo al ser untado con sándalo malayaja quedaría libre de ese problema. Mādhavendra Purī se llenó de júbilo al recibir la orden directa del Señor y, después de encargar a una persona calificada que Lo sirviera, emprendió un viaje hacia el este para conseguir sándalo malayaja.
Malaya se refiere a la Costa de Malabar en Kerala, en el extremo Sur de la India, en lo que se conoce como los Ghats Occidentales. Esta región también es conocida como Nilgiri o Malaya Parvata. El sándalo está tan estrechamente asociado con esta región que la palabra malayaja (“nacido de Malaya”) es un sinónimo de la madera perfumada.
LA HISTORIA DE KṢĪRACORĀ GOPĪNĀTHA
Mientras se dirigía hacia el Sur, Mādhavendra Purī se detuvo en la casa de Advaita Ācārya en Śāntipura y lo inició. Desde allí continuó hasta que llegó a Remuna. Al ver a la hermosa deidad Gopīnātha en Remuna, Mādhavendra Purī fue sobrecogido por el amor y comenzó a cantar Sus Nombres y a danzar por algún tiempo en éxtasis. Estando sumamente satisfecho con las exquisitas ofrendas a Gopīnātha, le preguntó a uno de los brāhmaṇas sirvientes de Gopīnātha qué alimentos se ofrecían a la deidad.
“El sacerdote brāhmaṇa dijo: Por la tarde, se le ofrece a la Deidad arroz dulce en doce ollas de barro. Su sabor es tan delicioso como el néctar [amṛta], por lo que se le llama amṛta-keli. ‘Este arroz dulce se celebra en todo el mundo como gopīnātha-kṣīra. No se ofrece en ningún otro lugar del mundo.’ Mientras Mādhavendra Purī hablaba con el sacerdote brāhmaṇa, se colocó el arroz dulce ante la Deidad como ofrenda. Al oír esto, Mādhavendra Purī pensó lo siguiente.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.17-19)
Mientras el brāhmaṇa hablaba, otros sirvientes de Gopīnātha comenzaron a hacer la ofrenda de amṛta-keli a la deidad. Mādhavendra Purī pensó que, si pudiera simplemente probar esta preparación sin pedirla, algún día podría hacerla él mismo y ofrecer este kṣīra a su propio Gopāla. Sin embargo, este mismo pensamiento de comer el kṣīra lo avergonzó. Después de observar la ceremonia de ārati, Mādhavendra Purī salió y se sentó en el mercado vacío, cantando los Santos Nombres. Mādhavendra Purī seguía ayācita-vṛtti, lo cual significa que nunca pediría comida a nadie, aceptando únicamente la comida que se le ofreciera espontáneamente.
Prabhupāda comenta lo siguiente en su comentario al Śrī Caitanya Caritāmṛta:
“Esta es la etapa paramahaṁsa, la más elevada para un sannyāsī. Un sannyāsī puede mendigar de puerta en puerta solo para conseguir comida, pero un paramahaṁsa que ha adoptado ayācita-vṛtti, o ājagara-vṛtti, no pide comida a nadie. Si alguien le ofrece comida voluntariamente, come. Ayācita-vṛtti significa estar acostumbrado a abstenerse de mendigar, y ājagara-vṛtti se refiere a alguien que se compara con una pitón, la gran serpiente que no hace ningún esfuerzo por conseguir comida, sino que permite que la comida entre automáticamente en su boca. En otras palabras, un paramahaṁsa simplemente se dedica exclusivamente al servicio del Señor sin preocuparse siquiera por comer o dormir. Se dijo acerca de los seis Gosvāmīs: nidrāhāra-vihārakādi-vijitau. En la etapa de paramahaṁsa, se conquista el deseo de dormir, comer y complacer los sentidos. Se permanece como un humilde y manso mendicante, dedicado al servicio del Señor día y noche. Mādhavendra Purī había alcanzado esta etapa de paramahaṁsa.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.123 – Significado)
Mientras tanto, el pūjārī había terminado sus deberes y estaba descansando cuando tuvo una visión de la deidad en un sueño, diciéndole: “Oh sacerdote, por favor, levántate y abre la puerta del templo. He guardado una olla de arroz dulce para el sannyāsī Mādhavendra Purī. Esta olla de arroz dulce está justo detrás de mi cortina. No la viste por culpa de mis artimañas. Un sannyāsī llamado Mādhavendra Purī está sentado en el mercado vacío. Por favor, toma esta olla de arroz dulce de detrás de Mí y entrégasela.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.127-129)
El pūjārī se sobresaltó por el sueño y se levantó de inmediato. Se bañó, abrió la puerta del altar y encontró un cuenco del kṣīra detrás de la tela de la deidad, tal como se le había dicho. Tomó el cuenco y fue a buscar a Mādhavendra Purī. Fue por el mercado, gritando: “…¡Aquel cuyo nombre es Mādhavendra Purī, por favor, venga y tome esta olla! ¡Gopīnātha ha robado esta olla de arroz dulce para ti!” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.133)
Cuando Mādhavendra Purī escuchó al pūjārī gritar de esta manera, se le acercó y se identificó. El pūjārī le dio el kṣīra y luego cayó a sus pies. Le relató toda la historia a Mādhavendra Purī, enviándolo a paroxismos de amor divino por el Señor Kṛṣṇa. Él respetuosamente comió el prasāda y luego, después de lavar el cuenco de barro, lo rompió en muchos pedazos pequeños y los envolvió en su manto exterior. Cada día, a partir de entonces, comería un pedazo del cuenco de barro y una vez más sentiría el mismo amor extático. Sabiendo que la noticia de este milagro se difundiría por la mañana, Mādhavendra Purī temió la celebridad que inevitablemente recaería sobre él y la multitud de personas que entonces lo rodearía. Así que, desde ese mismo lugar, ofreció sus reverencias a Gopinātha y partió hacia Purī antes del amanecer.
Cuando Mādhavendra Purī llegó a Jagannātha Purī, visitó al Señor Jagannātha y se llenó de amor extático al verlo. La noticia del milagro en Remuna había llegado a Purī incluso antes que él, y multitudes de personas acudieron a verlo y a rendirle sus respetos. “Aunque a uno no le guste, la reputación, según lo dispuesto por la providencia, le llega. De hecho, su reputación trascendental es conocida en todo el mundo.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.146)
Aunque Mādhavendra Purī deseaba huir de allí porque la gente lo honraba como a un gran devoto, no pudo hacerlo porque estaba comprometido a encontrar el sándalo que había prometido traerle a Gopāla. Fue a los sirvientes y directores del templo del Señor Jagannātha y les explicó su misión. Aquellos que tenían contactos con el rey intercedieron y reunieron tanto sándalo como alcanfor en su nombre. Luego dispusieron que otro brāhmaṇa y un sirviente viajaran con él para ayudarle a cargar el peso. El rey también le dio un documento oficial de exención para ayudarle a evitar los derechos de aduana.
En su ruta de regreso, Mādhavendra Purī se detuvo en Remuna. Una vez más, danzó y cantó kīrtana ante Gopīnātha en un estado de absorción amorosa y aceptó el kṣīra prasāda del pūjārī. Esa noche durmió en el templo. Una vez más, tuvo una visión de Gopāla, quien le habló y le dió instrucciones sobre como actuar, el relato es el siguiente:
“Mādhavendra Purī soñó que Gopāla se le presentó y le dijo: ‘¡Oh, Mādhavendra Purī! Ya he recibido todo el sándalo y el alcanfor. Ahora muele todo el sándalo junto con el alcanfor y unta la pulpa sobre el cuerpo de Gopīnātha a diario hasta que se acabe. No hay diferencia entre Mi cuerpo y el de Gopīnātha. Son uno y el mismo. Por lo tanto, si untas la pulpa de sándalo sobre el cuerpo de Gopīnātha, naturalmente también la untarás sobre el Mío. Así, mi temperatura corporal disminuirá. No dudes en actuar según Mi orden. Creyendo en Mí, simplemente haz lo que sea necesario.’” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.158-161)
Después de tener este sueño, Mādhavendra Purī convocó a los sirvientes de Gopīnātha para hacerles saber lo que Gopāla le había dicho. Los pūjārīs se alegraron mucho al oír que Gopīnātha recibiría la pasta de sándalo, pues era pleno verano. Mādhavendra Purī hizo que sus dos acompañantes, así como otras dos personas del templo, molieran diariamente el sándalo hasta hacer una pasta. Permaneció en Remuna hasta que terminó el servicio a Gopīnātha. Al final de la estación de verano, con la llegada de las lluvias, Mādhavendra Purī regresó a Purī, donde observó cāturmāsya y demostró el carácter ejemplar de su amor por Kṛṣṇa.
Esto nos ilustra como un devoto está dispuesto a sufrir cualquier tipo de austeridad por la satisfacción del Señor, Prabhupāda dice lo siguiente en su comentario al Śrī Caitanya Caritāmṛta:
“Es natural que quienes han desarrollado un intenso amor por Kṛṣṇa no se preocupen por los inconvenientes ni los impedimentos personales. Esos devotos simplemente están decididos a ejecutar la orden de la Suprema Personalidad de Dios o de Su representante, el maestro espiritual. En todas las circunstancias, incluso en medio de los mayores peligros, siguen adelante con la mayor determinación. Esto demuestra sin duda el intenso amor del sirviente. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.14.8), tat te ‘nukampāṁ su-samīkṣamāṇaḥ: Aquellos que desean sinceramente liberarse de las garras de la existencia material, que han desarrollado un intenso amor por Kṛṣṇa, son candidatos dignos para ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Un amante intenso de Kṛṣṇa no se preocupa por las incomodidades materiales, la escasez, los impedimentos ni la infelicidad. Se dice que cuando uno ve aparente infelicidad o aflicción en un Vaiṣṇava perfecto, no es en absoluto infelicidad para él; más bien, es dicha trascendental. En el Śikṣāṣṭaka (8), Śrī Caitanya Mahāprabhu también instruyó: āśliṣya vā pāda-ratāṁ pinaṣṭu mām. El amante intenso de Kṛṣṇa nunca se desvía de su servicio, a pesar de todas las dificultades e impedimentos que se le presentan.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.186 – Significado)
“Śrī Gopāla quería demostrar la intensidad con la que Mādhavendra Purī amaba a Kṛṣṇa; por lo tanto, le pidió que fuera a Nīlācala a buscar sándalo y alcanfor. Con grandes dificultades y tras mucho trabajo, Mādhavendra Purī llevó la carga de sándalo a Remuṇā. Sin embargo, seguía muy complacido; descartó todas las dificultades. Para poner a prueba el intenso amor de Mādhavendra Purī, Gopāla, la Suprema Personalidad de Dios, le ordenó que trajera sándalo de Nīlācala, y cuando Mādhavendra Purī aprobó el examen, el Señor fue muy misericordioso con él.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 4.187-189)
EL BRĀHMAṆA SANOḌIYA
Śrī Mādhavendra Purī otorgó misericordiosamente amor por Kṛṣṇa a un brāhmaṇa Sanoḍiya en Mathurā. Aceptó comida de este brāhmaṇa, sabiendo que era un Vaiṣṇava. Con esto, mostró cómo debe operar el sistema de daiva-varṇāśrama.
Más tarde, cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu viajaba por el norte de la India, fue a tomar alimento en la casa de este brāhmaṇa Sanoḍiya entre Sus visitas a Kāśī y Prayāga, porque sabía que Mādhavendra Purī había sido misericordioso con él. Incluso le mostró el respeto debido a una personalidad mayor, diciendo: “…’Tú estás en el plano de mi maestro espiritual, y yo soy tu discípulo. Puesto que eres mi maestro espiritual, no es apropiado que me ofrezcas reverencias.’” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 17.170)
ŚRĪ MĀDHAVENDRA PURĪ Y ŚRĪ ĪŚVARA PURĪ
Hay otro incidente importante de la vida inmaculada de Mādhavendra Purī que queda por relatar. Rāmacandra Purī e Īśvara Purī fueron dos de los discípulos iniciados de Mādhavendra Purī. Sin embargo, Rāmacandra Purī no pudo recibir la misericordia de su maestro espiritual porque le mostró irrespeto, mientras que Īśvara Purī fue bendecido por su devoción de mente única hacia él y así pudo alcanzar el nivel más elevado de amor puro por Kṛṣṇa. Rāmacandra Purī no pudo comprender la dulzura y supremacía de los sentimientos de separación de su guru y tuvo la audacia de darle consejos basados en el conocimiento del Brahman. Mādhavendra Purī se enojó tanto que lo rechazó completamente. Aunque era un devoto amoroso tan grande, Mādhavendra Purī se enojó con su propio discípulo cuando este se volvió ofensivo, lo reprendió severamente usando palabras duras.
Encontramos el relato en el Śrī Caitanya Caritāmṛta Antya-līlā Capítulo 8:
Anteriormente, cuando Mādhavendra Purī estaba en la última etapa de su vida, Rāmacandra Purī llegó al lugar donde él se encontraba. (Texto 18)
Mādhavendra Purī cantaba el santo nombre de Kṛṣṇa y a veces lloraba: ‘¡Oh, mi Señor! No encontré refugio en Mathurā.’ (Texto 19)
Entonces, Rāmacandra Purī fue tan necio que, sin temor, se atrevió a instruir a su maestro espiritual. (Texto 20)
‘Si estás en plena dicha trascendental’, dijo, ‘ahora deberías recordar solo el Brahman. ¿Por qué lloras?’ (Texto 21)
SIGNIFICADO
Como se afirma en el Bhagavad-gītā, brahma-bhūtaḥ prasannātmā: una persona que ha realizado el Brahman siempre es feliz. Na śocati na kāṅkṣati: no se lamenta ni aspira a nada. Sin saber por qué lloraba Mādhavendra Purī, Rāmacandra Purī intentó ser su consejero. De este modo, cometió una gran ofensa, pues un discípulo nunca debe intentar instruir a su maestro espiritual.
Al escuchar esta instrucción, Mādhavendra Purī, muy enojado, lo reprendió diciendo: «¡Fuera, sinvergüenza pecador! (Texto 22)
SIGNIFICADO
Rāmacandra Purī no podía comprender que su maestro espiritual, Mādhavendra Purī, sentía una separación trascendental. Su lamentación no era material. Más bien, provenía del estado más elevado de amor extático por Kṛṣṇa. Cuando lloraba por la separación, decía: «¡No pude alcanzar a Kṛṣṇa! ¡No pude llegar a Mathurā!» Esta no era una lamentación material común. Rāmacandra Purī no era lo suficientemente experto como para comprender los sentimientos de Mādhavendra Purī, pero aun así se consideraba muy avanzado. Por lo tanto, considerando las expresiones de Mādhavendra Purī como lamentaciones materiales comunes, le aconsejó que recordara a Brahman, pues era un impersonalista latente. Mādhavendra Purī comprendió la posición de Rāmacandra Purī como un gran necio y, por lo tanto, lo reprendió de inmediato. Tal reprimenda del maestro espiritual es, sin duda, para el bien del discípulo.
¡Oh, mi Señor Kṛṣṇa! No pude alcanzarte, ni tampoco a Tu morada, Mathurā. Me estoy muriendo en mi infelicidad, y ahora este sinvergüenza ha venido a causarme más dolor. (Texto 23)
¡No me muestres tu rostro! Vete a donde quieras. Si muero viendo tu rostro, no alcanzaré el destino de mi vida. (Texto 24)
Muero sin alcanzar el refugio de Kṛṣṇa, y por lo tanto soy muy infeliz. Ahora, este necio sinvergüenza condenado ha venido a instruirme sobre Brahman. (Texto 25)
Rāmacandra Purī fue así denunciado por Mādhavendra Purī. Debido a su ofensa, gradualmente el deseo material apareció en él. (Texto 26)
SIGNIFICADO
La palabra vāsanā («deseos materiales») se refiere al conocimiento especulativo árido. Dicho conocimiento especulativo es solo material. Como se confirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.14.4), una persona sin servicio devocional que simplemente desea saber cosas (kevala-bodha-labdhaye) solo obtiene conocimiento especulativo árido, pero ningún beneficio espiritual. Esto también se confirma en el Bhakti-sandarbha (111), donde se dice:
jīvan-muktā api punar
yānti saṁsāra-vāsanām
yady acintya-mahā-śaktau
bhagavaty aparādhinaḥ
«Aunque uno esté liberado en esta vida, si ofende a la Suprema Personalidad de Dios, cae en medio de los deseos materiales, de los cuales la árida especulación sobre la realización espiritual es uno.»
En su comentario Laghu-toṣaṇī sobre el Śrīmad-Bhāgavatam (10.2.32), Jīva Gosvāmī dice:
jīvan-muktā api punar
bandhanaṁ yānti karmabhiḥ
yady acintya-mahā-śaktau
bhagavaty aparādhinaḥ
«Aunque uno esté liberado en esta vida, se vuelve adicto a los deseos materiales debido a las ofensas a la Suprema Personalidad de Dios.»
Una cita similar de uno de los Purāṇas también aparece en el Viṣṇu-bhakti-candrodaya:
jīvan-muktāḥ prapadyante
kvacit saṁsāra-vāsanām
yogino na vilipyante
karmabhir bhagavat-parāḥ
«Incluso las almas liberadas a veces caen en los deseos materiales, pero quienes se dedican plenamente al servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios no se ven afectados por tales deseos.»
Estas son referencias de las Escrituras reveladas y autorizadas. Si alguien ofende a su maestro espiritual o a la Suprema Personalidad de Dios, cae al plano material para simplemente especular.
Quien está apegado al conocimiento especulativo árido no tiene relación con Kṛṣṇa. Su ocupación es criticar a los vaiṣṇavas. Por lo tanto, se sitúa en la crítica. (Texto 27)
SIGNIFICADO
Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura explicó en su Anubhāṣya que la palabra nirbandha indica que Rāmacandra Purī tenía un deseo constante de criticar a los demás. Los māyāvādīs impersonalistas que no tienen relación con Kṛṣṇa, que no pueden dedicarse al servicio devocional y que simplemente se dedican a argumentos materiales para comprender el Brahman, consideran el servicio devocional a Kṛṣṇa como karma-kāṇḍa, o actividades fruitivas. Según ellos, el servicio devocional a Kṛṣṇa no es más que otro medio para alcanzar dharma, artha, kāma y mokṣa. Por lo tanto, critican a los devotos por dedicarse a actividades materiales. Creen que el servicio devocional es māyā y que Kṛṣṇa o Viṣṇu también lo son. Por eso se les llama Māyāvādīs. Esa mentalidad se despierta en una persona que ofende a Kṛṣṇa y a Sus devotos.”
