Āvirbhāva (aparición) de Śrīla Puṇḍarīka Vidyānidhi
vṛṣabhānutayā khyātaḥ purā yo vraja-maṇḍale
adhunā puṇḍarīkākṣo vidyānidhi-mahāśayaḥ
svakīya-bhāvam āsvādya rādhā-viraha-kātaraḥ
caitanyaḥ puṇḍarīkākṣam aye tatāvadat svayam
prema-nidhitayā khyātiṁ gauro
yasmai dadau sukhī
mādhavendrasya śiṣyatvāt gauravaṁ ca sadākarot
tat-prakāśa-viśeṣo ’pi miśraḥ śrī-mādhavo mataḥ
ratnāvatī tu tat-patnī kīrtidā kīrtitā budhaiḥ
“Quien anteriormente era conocido en Vraja como Vṛṣabhānu es conocido aquí como Śrī Puṇḍarīkākṣa Vidyānidhi. Cuando Mahāprabhu estaba afligido por los sentimientos del intenso amor de Śrīmatī Rādhā en separación de Śrī Kṛṣṇa, Él lo llamaba ‘¡Padre!’ Gauracandra estaba muy complacido con Puṇḍarīka Vidyānidhi y le otorgó el título Premanidhi, o ‘el tesoro del amor.’ Mahāprabhu siempre lo trató con respeto porque era discípulo de Mādhavendra Purī. Se dice que Mādhava Miśra es su expansión. La esposa de Vidyānidhi, Ratnāvatī, era Kīrtidā en Vraja.” (Gaura-gaṇoddeśa-dīpikā 54)
El padre de Puṇḍarīka Vidyānidhi se llamaba Bāṇeśvara*, y su madre, Gaṅgā Devī. Nació en Vasanta-pañcamī, el quinto día de la luna creciente en el mes de Māgha, en Cakrāśālā en Chittagong. Su hogar, o śrīpāṭa, solía estar en la aldea de Mekhālā, a dos millas al este de la estación de policía de Hāṭa Hājārī, a unas doce millas al norte de la ciudad de Chittagong. El padre de Vidyānidhi era un brāhmaṇa Vārendra que provenía de la ciudad de Bāghiyā en el distrito de Dhākā. El propio Puṇḍarīka Vidyānidhi era un rico terrateniente en Cakrāśālā.
*Según otros, Śuklāmbara Brahmacārī era el padre de Puṇḍarīka Vidyānidhi. Śrī Bāṇeśvara era descendiente en el linaje familiar de Śivarāma Gaṅgopādhyāya.
“Él es un zamindar extremadamente rico de Cakrāśālā, pero es muy puro en su conducta. Es un brāhmaṇa Vārendra, cuyo linaje es sumamente respetable. Su nombre es Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi. A veces permanece en Chittagong, y a veces en Navadvīpa. Es un discípulo de Mādhavendra Purī.” (Prema-vilāsa, 22)
EL SEÑOR GLORIFICA A PUṆḌARĪKA
Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi vino a Navadvīpa porque deseaba vivir a orillas del Gandes. Mahāprabhu, el morador interno de todos los seres, sabía antes de su llegada que él tenía tal deseo, y un día en la asamblea de los devotos comenzó a dar voces: “¡Puṇḍarīka, Mi amigo, Mi padre!” y a llorar.
Cuando Sus asociados Le preguntaron por qué lloraba de ese modo, el Señor les describió a Puṇḍarīka Vidyānidhi de la siguiente manera: “Su carácter es verdaderamente extraordinario. Solo con oír su nombre, todo el mundo se purifica, pero él se viste y se ve exactamente como una persona materialista en medio de los enseres de la vida de placer. Nadie es capaz de reconocerlo como un Vaiṣṇava, y sin embargo él permanece constantemente inmerso en el profundo océano de la devoción. Nunca se baña en el Ganges porque teme tocar las aguas santas con sus pies, lo cual mostraría falta de respeto. Solo va a tomar darśana del Ganges por la noche y desde la distancia. No puede soportar ver a la gente ocupada en comportamientos ofensivos hacia el Ganges al hacer gárgaras, lavarse los dientes y lavar su cabello en sus aguas, por lo que nunca va allí durante el día. Nunca se ocupa en la adoración de la Deidad sin haber bebido primero agua del Ganges. Tiene hogares tanto en Chittagong como en Navadvīpa y pronto estará llegando aquí. Debido a su comportamiento aparentemente materialista, no podrán reconocerlo, pero Yo me siento indispuesto porque no puedo verlo.”
“El Señor Supremo apareció en Navadvīpa. Suspiraba profundamente porque no podía ver a Puṇḍarīka Vidyānidhi. Un día, después de danzar, el Señor Gaurāṅga se sentó llamando en voz alta: ‘¡Puṇḍarīka, Mi padre! ¡Puṇḍarīka, Mi amigo, Mi padre! ¿Cuándo te veré?’ y lloró.” (Caitanya Bhāgavata 2.7.11–13)
Se supone que Puṇḍarīka Vidyānidhi recibió iniciación de Mādhavendra Purīpāda al mismo tiempo que Advaita Ācārya. Mahāprabhu siempre le mostró el respeto que se debía al hermano espiritual de Su propio guru. En el Caitanya Caritāmṛta, Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī escribe:
“Puṇḍarīka Vidyānidhi, la tercera gran rama, era tan querida para el Señor Caitanya Mahāprabhu que, en su ausencia, el propio Señor Caitanya a veces lloraba.” (Caitanya Caritāmṛta Ādi-līlā 1.10.14)
GADĀDHARA SE CONVIERTE EN DISCÍPULO DE PUṆḌARĪKA
Śrīla Gadādhara Paṇḍita Gosvāmī, Mukunda Datta y Vāsudeva Datta también eran originalmente de Chittagong, y por lo tanto estaban familiarizados con Puṇḍarīka Vidyānidhi. De hecho, el padre de Gadādhara Paṇḍita, Mādhava Miśra, era su buen amigo. Mukunda Datta conocía su personalidad trascendental y que era un Vaiṣṇava, pero Gadādhara no, aunque era de la misma ciudad. Esto era, por supuesto, un pretexto por el bien del līlā.
Cuando Puṇḍarīka Vidyānidhi vivía en Navadvīpa, Mukunda Datta le dijo un día a Gadādhara Paṇḍita que quería presentarle a un gran Vaiṣṇava. Śrīla Gadādhara Paṇḍita Gosvāmī era un brahmacārī desde la niñez y extremadamente desapegado de los sentidos y ascético en su estilo de vida. Cuando vio a Puṇḍarīka Vidyānidhi sentado sobre cómodos cojines cubiertos con sábanas tan blancas como la espuma de la leche, vistiendo ropas muy costosas y perfumes, fumando de una pipa de agua, y en general rodeado por todos los accesorios de un estilo de vida sensual, fue incapaz de reconocerlo como un Vaiṣṇava. De hecho, se sintió decepcionado.
Mukunda Datta pudo ver por el rostro de Gadādhara Paṇḍita lo que pasaba por su mente, y para sacar a la luz el humor interno de Puṇḍarīka Vidyānidhi, recitó dos versos del Śrīmad-Bhāgavatam que encendieron llamas de amor por Kṛṣṇa:
aho bakī yaṁ stana-kāla-kūṭaṁ
jighāṁsayāpāyayad apy asādhvī
lebhe gatiṁ dhātry-ucitāṁ tato ’nyaṁ
kaṁ vā dayāluṁ śaraṇaṁ vrajema
“¡Ay! ¿Cómo podré refugiarme en alguien más misericordioso que Aquel que le concedió la posición de madre a una demonio [Pūtanā] aunque ella fue infiel y preparó un veneno mortal para que lo mamara de su pecho?” (Śrīmad-Bhāgavatam 3.2.23)
pūtanā loka-bāla-ghnī
rākṣasī rudhirāśanā
jighāṁsayāpi haraye
stanaṁ dattvāpa sad-gatim
“Pūtanā siempre ansiaba la sangre de niños humanos, y con ese deseo llegó para matar a Kṛṣṇa; pero debido a que ofreció su pecho al Señor, alcanzó el logro más grande.” (Śrīmad-Bhāgavatam 10.6.35)
Tan pronto como oyó estos dos versos en glorificación de la misericordia de Kṛṣṇa, Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi exclamó “¡Hā Kṛṣṇa!” y cayó al suelo desvanecido. Comenzó a rodar por el suelo en éxtasis, volcando la pipa de agua y rasgando su ropa.
Cuando vio estos síntomas trascendentales de amor en el cuerpo de Puṇḍarīka Vidyānidhi, Gadādhara Paṇḍita se dio cuenta de que había cometido una ofensa, la cual comenzó a lamentar. Decidió que la única manera de librarse de esta ofensa sería tomar iniciación de Puṇḍarīka, y le comunicó esta idea a Mukunda. Mukunda Datta entonces transmitió su deseo a Puṇḍarīka Vidyānidhi Prabhu, quien fijó felizmente una fecha para el acto auspicioso. Mahāprabhu también dio Su aprobación, y así Gadādhara Paṇḍita recibió iniciación de mantra de Puṇḍarīka Vidyānidhi.
En el Kṛṣṇa-līlā, Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi es el Rey Vṛṣabhānu, y Śrīla Gadādhara Paṇḍita Gosvāmī es Rādhā. Debido a la identidad de Puṇḍarīka Vidyānidhi como Vṛṣabhānu, Mahāprabhu lo llamaba “¡Padre!” cuando Él mismo estaba en el humor de Śrīmatī Rādhārāṇī. El profundo afecto de su relación de una vida anterior se hizo manifiesto entre Puṇḍarīka Vidyānidhi y Gadādhara Paṇḍita. Nadie puede entender los pasatiempos de los Vaiṣṇavas sin su misericordia.
vaiṣṇava cinite nāre devera śakati
mui kon chāra śiśu alpamati
“Ni siquiera los semidioses pueden reconocer a un Vaiṣṇava, así que ¿cómo podría hacerlo un niño tonto y caído como yo?”
Aunque Puṇḍarīka Vidyānidhi era un gran Vaiṣṇava, lo mantenía en secreto y se conducía como una persona materialista. Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī Ṭhākura advierte en su Gauḍīya-bhāṣya al Caitanya Bhāgavata que uno no puede reconocer a un Vaiṣṇava a través de examinarlo superficialmente.
“El Kṛṣṇa-līlā no es accesible al entendimiento sensorial limitado. Los sirvientes del Señor ocasionalmente pasan desapercibidos por una exhibición externa de ambientes materialistas. De esta manera engañan a las almas condicionadas. Los críticos ignorantes toman las actividades de Kṛṣṇa como las de un héroe material debido a su visión materialista, y así no tienen fe en Él. Otros consideran a Kṛṣṇa un hombre ordinario que nace, sufre transformaciones y muere; por lo tanto no tienen idea de quién es Él realmente. Los devotos también a veces son renuentes a revelar sus verdaderas identidades a los indignos y así fingen ser personas materialistas ordinarias. A Gaurāṅga Mahāprabhu también se le llama a veces el pracchanna-avatāra, o avatāra oculto. En el mismo espíritu, Puṇḍarīka Vidyānidhi montó la representación de ser un sensualista para aquellos que eran capaces de ser engañados por la apariencia externa de alguien.”
Una vez Puṇḍarīka Vidyānidhi vino a ver a Mahāprabhu cuando ya era bastante tarde en la noche. Tan pronto como vio al Señor, quedó tan sobrecogido por el amor que ni siquiera pudo ofrecerle sus reverencias. Mahāprabhu estaba igualmente ansioso por ver a Su más querido devoto, Puṇḍarīka Vidyānidhi, y de inmediato lo tomó contra Su pecho y lo bañó con lágrimas de amor. Cuando los otros devotos oyeron a Mahāprabhu llorar y llamar a Puṇḍarīka “padre” y “tesoro del amor,” supieron cuán querido Le era. Puṇḍarīka Vidyānidhi también era conocido por los asociados de Mahāprabhu como Ācāryanidhi.
El Señor Supremo lloró y exclamó: “¡Puṇḍarīka! ¡Padre! ¡Hoy he visto a Mi propio padre! Hoy me levanté de Mi sueño en un momento auspicioso, y vi a Premanidhi de pie ante Mí.” (Caitanya Bhāgavata 2.7.131, 143)
Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi participó en el festival nocturno de saṅkīrtana en la casa de Śrīvāsa Paṇḍita junto con Mahāprabhu y Sus otros asociados. Por orden de Mahāprabhu, Nityānanda Prabhu y Haridāsa Ṭhākura fueron de puerta en puerta para propagar el canto de los Santos Nombres y así liberar a las almas condicionadas, teniendo éxito en convertir a Jagāi y Mādhāi. Más tarde, cuando Jagāi y Mādhāi estaban sentados entre los devotos ante Mahāprabhu, también manifestaron los síntomas extáticos de prema. Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi también estaba presente allí, y quedó completamente sumergido en éxtasis amoroso al ver su gran fortuna. Se afirma en el Bhakti-ratnākara que Mahāprabhu celebró el día de la aparición de Rādhārāṇī en la casa de Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi. (Bhakti-ratnākara 12.3177)
PUṆḌARĪKA EN PURĪ
Por orden de Mahāprabhu, los devotos encabezados por Advaita Ācārya iban cada año a ver el Ratha-yātrā. Puṇḍarīka Vidyānidhi era uno de esos asociados principales de Mahāprabhu entre el grupo de peregrinos que visitaba Purī-dhāma anualmente.
“Otros devotos del Señor, encabezados por Advaita Ācārya, Nityānanda Prabhu, Mukunda, Śrīvāsa, Vidyānidhi, Vāsudeva y Murāri, solían visitar Jagannātha Purī y permanecer con el Señor durante cuatro meses seguidos. El Señor disfrutaba de diversos pasatiempos en su compañía.” (Śrī Caitanya-caritāmṛta Madhya-līlā 1.255-256)
Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi también estuvo presente en el festival Candana-yātrā del Señor Jagannātha cuando Mahāprabhu y todos Sus devotos jugaron en el agua de Narendra Sarovara, también conocido como Candana Pukura. Puṇḍarīka Paṇḍita y Svarūpa Dāmodara Gosvāmī eran amigos íntimos, y reían y se salpicaban alegremente con agua como parte de estos pasatiempos.
(Caitanya-bhāgavata 3.8.124)
Puṇḍarīka Vidyānidhi también participó con Mahāprabhu y Sus asociados en la limpieza del templo de Guṇḍicā, saboreando después con ellos mahā-prasāda.
GADĀDHARA DESEA RECIBIR EL MANTRA NUEVAMENTE
Un día, Śrīla Gadādhara Paṇḍita Gosvāmī le pidió a Mahāprabhu si podía oír de Él su mantra de iniciación. Dijo:
“‘Desde que repetí mi iṣṭa-mantra a alguien, he sido incapaz de concentrarme cuando canto. Por favor repíteme el mantra–entonces mi mente se calmará.”
“Mahāprabhu respondió, “Ya tienes un guru. Ten cuidado, de lo contrario te convertirás en un ofensor hacia él. Todo lo que tengo es tuyo, incluso Mi vida, qué decir del mantra. Pero mientras tu guru esté vivo es impropio que Yo te lo repita.”
(Caitanya-bhāgavata 3.10.23–26)
Gadādhara respondió, diciendo, “Él no está aquí. Por favor hazlo en su lugar.”
Mahāprabhu respondió: “El destino te traerá a tu guru, Vidyānidhi.” El omnisciente Mahāprabhu continuó, “Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi vendrá a verme en Puri, y llegará en diez dias.” Y eso es justamente lo que sucedió. Mahāprabhu se puso extático, clamando, “¡Mi Padre ha llegado!¡Mi Padre ha llegado!” Cuando Puṇḍarīka Vidyānidhi llegó, Gadādhara fue a verlo.
“Gadādhara pidió a Premanidhi que nuevamente lo iniciara en el iṣṭa-mantra, lo cual él hizo amorosamente. ¿Cómo puedo glorificar suficientemente a Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi, que tiene un discípulo amoroso como Gadādhara Paṇḍita?”
(Caitanya-bhāgavata 3.10.79–80)
Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī Ṭhākura comentó el verso anterior (3.10.24) de la siguiente manera:
“Mantra se refiere a la vibración sonora mediante la cual uno puede abandonar los pensamientos de disfrute material. Si un instructor le enseña mantras a una persona sin fe, su corazón se contamina. Si uno pierde el conocimiento trascendental debido a malas compañías, debe recuperarlo. Consciente de esto, Śrī Gadādhara Paṇḍita Gosvāmī le pidió a Śrī Gaurasundara que le diera la reiniciación, pero Mahāprabhu le dijo que recibiera el mantra de nuevo de su guru original.”
La lección que debe aprenderse aquí es esta: Śrīla Gadādhara Paṇḍita Gosvāmī es el asociado eterno de Mahāprabhu; por lo tanto es imposible que alguna contaminación haya entrado en su mente. A través de Gadādhara Paṇḍita, Mahāprabhu estaba instruyendo a quienes serían gurus que si uno instruye a una persona no cualificada en el mantra, este pierde su potencia y ya no produce el mismo gozo en el corazón del practicante. Cuando esto sucede, es necesario ir al guru y oír nuevamente el mantra de él. Es contra la costumbre oír nuevamente el mantra de alguien que no sea el propio guru porque no se pueden cambiar de esta manera los maestros espirituales iniciadores. Gadādhara Paṇḍita solo estaba diciendo “No puedo concentrarme como antes” (nā sphure bhālo mati), es decir, “Los sentimientos extáticos ya no vienen cuando canto,” por una humildad ejemplar destinada a enseñar a la humanidad cómo actuar.
EL SEÑOR JAGANNĀTHA ABOFETEA A PUṆḌARĪKA
En el festival de Odana Ṣaṣṭhī, los sirvientes del Señor Jagannātha Lo visten con una tela que todavía tiene apresto en ella. Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi era un sad-ācārī puro, es decir, apegado a la etiqueta apropiada del Vaiṣṇavismo. Cuando observó esta costumbre, no se sintió feliz por ello y le dijo a su amigo Svarūpa Dāmodara Paṇḍita, “¿Por qué le dan esta tela sin lavar al Señor? La gente de este país conoce las reglas en los smṛtis y los śrutis, así que ¿por qué le dan esta tela māruvā al Señor?”
Svarūpa Dāmodara Prabhu respondió que el Señor Supremo está más allá de las reglas y regulaciones tradicionales de las escrituras y que por lo tanto no había ninguna falta. Vidyānidhi no encontró satisfactoria esta conclusión, y la refutó diciendo, “Eso puede ser cierto para el Señor Mismo. Pero Sus sirvientes deben seguir las reglas de la escritura. El śrī-vigraha del Señor está más allá de las cualidades materiales, así que puedes decir eso de Él, pero Sus sirvientes no son de la misma naturaleza que Él. Así que ellos tienen que juzgar si es o no apropiado ofrecer un objeto en particular en el servicio.”
De acuerdo con Bhaktivinoda Ṭhākura, Odana Ṣaṣṭhī tiene lugar al comienzo del invierno. Este es el primer día en que el Señor Jagannātha es vestido con ropas de invierno. La tela de invierno todavía tiene māra (apresto) en ella y no ha sido lavada. Puṇḍarīka Vidyānidhi no aprobó que esta tela sin lavar fuera dada a la Deidad y por eso sintió una aversión por la gente de Utkalam, como resultado tuvo que sufrir las consecuencias.
Vidyānidhi es el querido asociado de Mahāprabhu y está más allá de toda falta, pero una vez más vemos que el Señor enseña lecciones particulares por medio de Sus devotos. Aquí Él quiso mostrar que no tenemos derecho a hacer juicios ni a encontrar faltas en el comportamiento de los devotos del Señor Jagannātha.
Esa noche Mahāprabhu entró en el sueño de Puṇḍarīka Vidyānidhi como el Señor Jagannātha. Vidyānidhi se asustó cuando vio la ira del Señor. Vio tanto al Señor Jagannātha como al Señor Balarāma abofetearlo en cada una de sus mejillas, y comenzó a clamar angustiado, “¡Kṛṣṇa, sálvame! ¡Kṛṣṇa, sálvame! ¡Perdona mi ofensa!”
El Señor Jagannātha dijo:
“No hay fin para tu ofensa. Así como no hay cuestión de puro e impuro en Mi caso, lo mismo es cierto para Mis sirvientes. Tú estás quedándote aquí; deberías saber todo esto. Si pensabas que era impuro, entonces ¿por qué te quedaste en absoluto? Vete a casa y mantén tu pureza.” (Caitanya-bhāgavata 3.10.131–3)
Cuando Puṇḍarīka Vidyānidhi despertó por la mañana, los devotos vieron las marcas de las bofetadas de los Señores en sus mejillas, las cuales se habían hinchado como resultado, y comenzaron a reír. Este pasatiempo muestra cuán querido era Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi para el Señor Jagannātha y para Mahāprabhu, pues el Señor sólo viene a Sus devotos más queridos para castigarlos personalmente de esta manera.
“Esa noche, los hermanos Jagannātha y Balarāma se acercaron a Puṇḍarīka Vidyānidhi y, sonriendo, comenzaron a abofetearlo. Aunque tenía las mejillas hinchadas por la bofetada, Puṇḍarīka Vidyānidhi se sentía muy feliz. Este incidente ha sido descrito detalladamente por Ṭhākura Vṛndāvana dāsa.” (Śrī Caitanya-caritāmṛta Madhya-līlā 16.80–81)
Vṛndāvana Dāsa Ṭhākura concluye el Caitanya-bhāgavata con la siguiente glorificación de Śrī Puṇḍarīka Vidyānidhi:
“El Señor Supremo Gaurāṅga clamó el nombre de este devoto, llorando, ‘Puṇḍarīka, Mi padre.’ Cualquiera que oiga acerca de su vida y actividades sin duda alcanzará los pies de loto de Kṛṣṇa.” (Caitanya-bhāgavata 3.10.183–184)
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- Fecha: 12 febrero, 2027
- Categoría de Evento: Apariciones