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Tirobhāva (desaparición) de Śrīla Rāmānanda Rāya

7 mayo

priya-narma-sakhaḥ kaścid arjunaḥ pāṇḍavo ‘rjunaḥ
militvā samabhūd rāmānanda-rāyaḥ prabhoḥ priyaḥ
ato rādhā-kṛṣṇa-bhakti-prema-tattvādikaṁ kṛtī
rāmānando gauracandraṁ pratyavarṇayad anvaham
lalitety āhur eke yat tad eke nānumanyante
bhavānandaṁ prati prāha gauro yat tvaṁ pṛthāpatiḥ
gopyārjunīyayā sārdhama ekībhūyāpi pāṇḍavaḥ
arjuno yad rāya-rāmānanda ity āhur uttamāḥ
arjunīyābhavat tūrṇaṁ arjuno ‘pi ca pāṇḍavaḥ
iti pādmottara-khaṇḍe vyaktam eva virājate
tasmād etat trayaṁ rāmānanda-rāya-mahāśayaḥ

“Hay dos Arjunas en el Kṛṣṇa-līlā: uno es un priya-narma-sakhā en Vraja, y el otro es uno de los Pāṇḍavas. Estos dos se combinaron para convertirse en el querido compañero de Mahāprabhu, Rāmānanda Rāya. Rāmānanda era muy versado en la naturaleza esencial del amor devocional hacia Rādhā y Kṛṣṇa, la cual explicaba diariamente a Gauracandra. Algunas personas dicen que Rāmānanda Rāya era Lalitā sakhī, mientras que otros no. El propio Mahāprabhu dijo a Bhavānanda Rāya que él era Pāṇḍu, el esposo de Kuntī y padre de los Pāṇḍavas. El Padma-purāṇa afirma que el Arjuna de los Pāṇḍavas se convirtió en la gopī Arjunīyā. Así, los más eruditos dicen que en Rāmānanda Rāya se combinaron estas tres personalidades.” (Gaura-gaṇoddeśa-dīpikā 120-124)

Como se afirma en estos versos del Gaura-gaṇoddeśa-dīpikā, algunas personas sostienen que Rāmānanda Rāya era una encarnación de Lalitā. Otros opinan que era Viśākhā. En su comentario al Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 8.23, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura escribe: “El amor que despertó en Rāmānanda y Mahāprabhu cuando se encontraron era el mismo amor que Viśākhā tenía por Rādhā y Kṛṣṇa en Vraja, y aquel que Rādhā y Kṛṣṇa tenían por Viśākhā.” Así, queda claro que Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura veía a Rāmānanda Rāya como Viśākhā. Rāmānanda Rāya era uno de los tres y medio asociados más íntimos del Señor.

Śrīla Prabhupāda afirma en el Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 8.23:

“Śrīla Rāmānanda Rāya fue una encarnación de la gopī Viśākhā. Como Śrī Caitanya Mahāprabhu era el propio Señor Kṛṣṇa, naturalmente hubo un despertar de amor entre Viśākhā y Kṛṣṇa. Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu es la combinación de Śrīmatī Rādhārāṇī y Kṛṣṇa. La gopī Viśākhā es una gopī principal que asiste a Śrīmatī Rādhārāṇī. Rāmānanda Rāya y Śrī Caitanya Mahāprabhu se abrazaron, pues también se despertó su amor natural.”

“Śrī Caitanya Mahāprabhu la aceptó como antigua compañera de Śrīmatī Rādhārāṇī. En todo el mundo, tres personas y media eran sus devotos íntimos. Los tres eran Svarūpa Dāmodara Gosvāmī, Rāmānanda Rāya y Śikhi Māhiti, y la media persona era la hermana de Śikhi Māhiti.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Antya-līlā 2.105-6)

EL ESTATUS SOCIAL DE RĀMĀNANDA

El padre de Rāmānanda Rāya se llamaba Bhavānanda Rāya. Él nació en una familia de la casta karaṇa de Odisha. Bhavānanda Rāya fue previamente el rey Pāṇḍu. Tenía cinco hijos, de los cuales Rāmānanda Rāya era el mayor. Los otros cuatro hermanos eran Gopīnātha Paṭṭanāyaka, Kalānidhi, Sudhānidhi y Baṇīnātha Paṭṭanāyaka. El Señor declara en el Śrī Caitanya Caritāmṛta: “Tú eres el mismísimo Mahārāja Pāṇḍu, y tu esposa es la mismísima Kuntīdevī. Todos tus hijos, de gran intelecto, son representantes de los cinco Pāṇḍavas.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 10.53)

Manohara Rāya, un descendiente de Rāmānanda Rāya, ha registrado la historia de su familia. Śrīla Bhaktisiddhānta ha resumido algunos detalles de este relato en su Anubhāṣya: “La sociedad de Odisha considera a la comunidad karaṇa como parte de la casta śūdra. Rāmānanda Rāya nació en esta comunidad. Sin embargo, aunque la sociedad lo consideraba un śūdra por nacimiento, en realidad era un brāhmaṇa; de hecho, como Vaiṣṇava paramahaṁsa, era un maestro espiritual incluso para los brāhmaṇas.”

Por la voluntad de Kṛṣṇa, el propio creador Brahmā apareció en una familia fuera de casta como Haridāsa Ṭhākura para mostrar que la familia y la raza no tienen absolutamente ninguna importancia. Nacido como Musulmán, Haridāsa Ṭhākura solo enriqueció los pasatiempos del Señor Gaurāṅga.

“Haridāsa Ṭhākura nació en una familia de baja casta por el deseo del Señor, para demostrar que la casta y la clase no tienen ninguna importancia en absoluto. Todas las escrituras afirman que un devoto de Viṣṇu, aunque haya nacido en una familia humilde, es digno de adoración por todos. ¿De qué sirve la posición social a alguien que nace en una casta elevada pero no adora a Kṛṣṇa? Irá al infierno a pesar de su alto nacimiento. Haridāsa Ṭhākura aceptó un nacimiento bajo solo para dar testimonio de estas afirmaciones de las escrituras.” (Śrī Caitanya Bhāgavata 1.16.237-240)

Un Vaiṣṇava está más allá de las cualidades de la naturaleza material. Cualquiera que considere a un devoto en términos de su nacimiento o raza está destinado a una existencia infernal.

arcye viṣṇau śilā-dhīr guruṣu nara-matir vaiṣṇave jāti-buddhir
viṣṇor vā vaiṣṇavānāṁ kali-mala-mathane pāda-tīrthe ’mbu-buddhiḥ
śrī-viṣṇor nāmni mantre sakala-kaluṣa-he śabda-sāmānya-buddhir
viṣṇau sarveśvareśe tad-itara-sama-dhīr yasya vā nārakī saḥ

“Aquel que considera que la Deidad de Viṣṇu es solo piedra, que el guru es un ser humano ordinario, o que el Vaiṣṇava pertenece a una casta o raza particular; que considera el agua que ha lavado los pies de Viṣṇu o de los Vaiṣṇavas —capaz de destruir todos los pecados de la era de Kali— como agua ordinaria; que piensa que el Nombre o mantra de Viṣṇu, que destruye todos los males, es igual a cualquier otro sonido; o que considera a Viṣṇu, el Señor de todos los señores, como algo distinto de lo que Él es, sufre una existencia infernal.” (Padma-purāṇa)

Bhavānanda Rāya estableció su residencia en Brahmagiri o Ālālanātha, a unas 12 millas al oeste de Purī. Rāya Rāmānanda era gobernador del rey Pratāparudra en Vidyānagara y, según otros, era uno de sus ministros.

Según el Bhajana-nirṇaya, Rāmānanda Rāya era discípulo de Rāghavendra Purī y nieto discipular de Mādhavendra Purī.

SĀRVABHAUMA LE HABLA AL SEÑOR ACERCA DE RĀMĀNANDA

El Señor tomó sannyāsa en el mes de Māgha y llegó a Purī durante el mes de Phālguna. Después de celebrar el Dola Yātrā en Purī, Śrī Caitanya Mahāprabhu liberó a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya en el mes de Caitra. En el mes de Vaiśākha, partió en peregrinación hacia el sur de la India. Aunque Mahāprabhu había decidido viajar solo, Nityānanda Prabhu lo convenció de llevar a un sirviente, Kṛṣṇadāsa, como compañero de viaje. Cuando estaba por partir, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya le dio al Señor cuatro kaupīnas y bahirvāsa, y le pidió que visitara a Rāmānanda Rāya en las orillas del Godāvarī.

“Mientras el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu se marchaba, Sārvabhauma Bhaṭṭācārya presentó lo siguiente a Sus pies de loto: «Mi Señor, tengo una última petición que espero que amablemente cumplas. «En la ciudad de Vidyānagara, a orillas del Godāvarī, hay un funcionario gubernamental responsable llamado Rāmānanda Rāya. «Por favor, no lo descuides, pensando que pertenece a una familia śūdra dedicada a actividades materiales. Le ruego que se reúna con él sin falta.» Sārvabhauma Bhaṭṭācārya continuó: «Rāmānanda Rāya es una persona adecuada para asociarse contigo; ningún otro devoto puede compararse con él en conocimiento de las melosidades trascendentales. «Es un erudito muy sabio, así como un experto en las melosidades devocionales. En realidad, él es sumamente excelso, y si hablas con él, verás cuán glorioso es. «Cuando hablé por primera vez con Rāmānanda Rāya, no me di cuenta de que sus temas y esfuerzos eran trascendentalmente extraordinarios. Me burlaba de él simplemente porque era un vaisnava». El Bhaṭṭācārya dijo: «Por Tu misericordia, ahora puedo comprender la verdad sobre Rāmānanda Rāya. Al hablar con él, Tú también reconocerás su grandeza».” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 7.61-67)

Śrīla Bhaktisiddhānta ha comentado lo siguiente (2.7.63): “Para una comprensión superficial, Rāmānanda Rāya no era un sannyāsī que vistiera solo un taparrabos. Según la comprensión común, aquellos que son cortesanos y trabajan en el gobierno son materialistas, pero Rāmānanda Rāya era, de hecho, una persona erudita que era en realidad un sannyāsī, un ser humano perfecto. Sārvabhauma Bhaṭṭācārya había sido previamente capaz de reconocer sus cualidades naturales como Vaiṣṇava, aunque en ese momento él mismo no era Vaiṣṇava. Cuando adoptó el servicio devocional por la gracia del Señor, reconsideró su opinión sobre Rāmānanda y comprendió la magnitud de sus cualificaciones, llamándolo un adhikārī rasika-bhakta—la autoridad más elevada en asuntos de sentimiento devocional.”

Sārvabhauma Bhaṭṭācārya era la encarnación de Bṛhaspati y el paṇḍita de la corte del rey Pratāparudra. Era tan erudito que, aunque era un jefe de familia, tenía sannyāsīs como discípulos. Sin embargo, no había sido capaz de reconocer que Caitanya Mahāprabhu era el propio Señor Supremo, ni pudo identificar a Rāmānanda Rāya como Su asociado más íntimo. Si él no pudo hacerlo, ¡cuánto más difícil sería para los demás! Nadie puede comprender las glorias del Señor y de Sus devotos sin ser bendecido por Su misericordia.

ŚRĪ CAITANYA MAHĀPRABHU SE ENCUENTRA CON RĀMĀNANDA

Śrī Caitanya Mahāprabhu partió hacia el sur, bendiciendo a los habitantes del país al otorgarles devoción por Kṛṣṇa. Visitó Kūrma-sthāna, liberando al brāhmaṇa también llamado Kūrma, y dando a todos la orden de predicar el servicio devocional a Kṛṣṇa. Salvó a Vāsudeva Vipra y luego fue a Siṁhācala, donde danzó ante la Deidad de Jiyāḍa Nṛsiṁha. Luego fue a las orillas del río Godāvarī, que a Su visión era el Yamunā, y los bosques en sus orillas eran Vṛndāvana. Cruzó el río con alegría y llegó al lugar conocido como Kovūr, donde se bañó en el río y esperó allí, con la esperanza de encontrarse con Rāmānanda Rāya. Al mismo tiempo, Rāmānanda Rāya pasaba con gran séquito. Cuando vio la forma sobrenatural de Mahāprabhu, descendió de su palanquín y ofreció sus reverencias al Señor. Aunque Mahāprabhu lo reconoció, le pidió que se identificara. Rāmānanda Rāya respondió que no era más que un humilde sirviente śūdra. Cuando el Señor lo escuchó hablar de manera tan humilde, inmediatamente lo abrazó. Tanto el Señor como Su sirviente sintieron el surgimiento de emociones divinas, y ambos experimentaron las ocho transformaciones extáticas del prema. Los brāhmaṇas que acompañaban a Rāmānanda Rāya quedaron asombrados al ver tal manifestación.

“Estos brāhmaṇas comenzaron a pensar: «Podemos ver que este sannyāsī tiene un brillo como el resplandor de Brahman, pero ¿cómo es que llora al abrazar a un śūdra, un miembro de la cuarta casta en el orden social?» Pensaron: «Este Rāmānanda Rāya es el gobernador de Madrás, una persona muy erudita y seria, un mahā-paṇḍita, pero al tocar a este sannyāsī se ha vuelto inquieto como un loco».” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 8.26-7)

Al ver que había personas externas presentes, el Señor controló Sus emociones y dijo a Rāmānanda Rāya que Sārvabhauma Bhaṭṭācārya le había dicho que lo buscara. Rāmānanda Rāya respondió con humildad:

“»Puedo ver que has concedido una misericordia especial a Sārvabhauma Bhaṭṭācārya. Por lo tanto, me has tocado, aunque soy intocable. Esto se debe únicamente a su amor por Ti. «Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa mismo, y yo solo soy un funcionario público interesado en actividades materialistas. De hecho, soy el más bajo entre los hombres de la cuarta casta. «No temes los preceptos Védicos que establecen que no debes asociarte con un śūdra. No despreciaste mi contacto, aunque en los Vedas tienes prohibido asociarte con śūdras. «Tú eres la Suprema Personalidad de Dios Mismo; por lo tanto, nadie puede comprender Tu propósito. Por Tu misericordia me estás tocando, aunque esto no está sancionado por los Vedas.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 8.34-7)

Aunque los brāhmaṇas nunca habían mostrado el más mínimo interés en el bhakti, ellos también fueron influenciados por la visión del Señor y comenzaron a cantar los Nombres de Kṛṣṇa, con voces temblorosas por el éxtasis divino. Rāmānanda Rāya declaró en voz alta que Mahāprabhu era el Señor Supremo, tanto en ākṛti (forma) como en prakṛti (naturaleza). El Señor respondió inmediatamente de una manera que mostraba la grandeza de Su devoto:

“El Señor le respondió a Rāmānanda Rāya: «Señor, tu eres el mejor de los devotos más elevados; por lo tanto, con solo verte, el corazón de todos se ha derretido. Aunque soy un Māyāvādī sannyāsī, un no devoto, también floto en el océano del amor de Kṛṣṇa con solo tocarte. ¿Y qué decir de los demás?»” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 2.8.44-5)

EL SEÑOR ESCUCHA A RĀMĀNANDA HABLAR

Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu le expresó Su deseo de escuchar kṛṣṇa-kathā de sus labios, Rāmānanda Rāya le pidió que permaneciera durante una semana o más, para que su mente impura pudiera ser apaciguada y purificada. Luego, ambos se retiraron para cumplir con sus deberes, regresando al mismo lugar al atardecer. Normalmente, se observa que un devoto hace las preguntas y el Señor responde. Sin embargo, en esta ocasión los roles se invirtieron: el Señor pidió a Rāmānanda que aclarara ciertas verdades espirituales y luego lo capacitó para responder. Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī lo expresa claramente en el verso que abre el capítulo ocho del Madhya-līlā del Śrī Caitanya Caritāmṛta:

sañcārya rāmābhidha-bhakta-meghe
svabhakti-siddhānta-cayāmṛtāni
gaurābdhir etair amunā vitīrṇais
taj-jñatva-ratnālayatāṁ prayāti

“Śrī Caitanya Mahāprabhu, conocido como Gaurāṅga, es el océano de todo conocimiento concluyente en el servicio devocional. Él empoderó a Śrī Rāmānanda Rāya, a quien se puede comparar con una nube del servicio devocional. Esta nube se llenó con el agua de todos los significados concluyentes del servicio devocional y fue empoderada por el océano para extender esta agua sobre el océano del propio Śrī Caitanya Mahāprabhu. Así, el océano de Caitanya Mahāprabhu se llenó con las joyas del conocimiento del servicio devocional puro.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 8.1)

Una persona que no ha tomado refugio en el Señor puede intentar comprender la Verdad Suprema mediante medios empíricos, sin lograr ningún éxito. De hecho, caerá en confusión y no podrá entender las palabras del Señor.

Śrī Caitanya Mahāprabhu pidió a Rāmānanda Rāya que le explicara, con evidencia de las escrituras, la meta última de la vida. Rāmānanda comenzó su respuesta explicando que la devoción a Viṣṇu es el objetivo supremo del logro humano, o sādhya. Describió el camino progresivo de diversas prácticas que conducen a ese objetivo teísta, comenzando con la práctica de varṇāśrama-dharma, luego la ofrenda de los frutos de las actividades a Kṛṣṇa (karmārpaṇa), la renuncia de los deberes prescritos (karma-tyāga), y luego la devoción mezclada con conocimiento (jñāna-miśra-bhakti), presentando la base escritural para cada etapa. Sin embargo, Śrī Caitanya Mahāprabhu rechazó cada propuesta, diciendo que era superficial o externa, pues ninguna de estas prácticas era el medio potencial para alcanzar la devoción pura que Él había venido a otorgar.

Al comenzar esta conversación con Rāmānanda Rāya desde el varṇāśrama-dharma, Śrī Caitanya Mahāprabhu mostró que todas las actividades que ignoran los principios Védicos o van en contra de ellos deben ser completamente rechazadas. Al responder a cada una de las sugerencias de Rāmānanda, Śrī Caitanya Mahāprabhu no dijo: “¡Absolutamente no!” Más bien utilizó las palabras ‘eho bāhya’, “Esto también es externo.”

Finalmente, Rāmānanda Rāya respondió a la pregunta de Śrī Caitanya Mahāprabhu diciendo: “El servicio devocional puro, sin ninguna mezcla de conocimiento especulativo (jñāna-śūnya-bhakti), es el medio para alcanzar la perfección suprema.” En ese punto, Śrī Caitanya Mahāprabhu aceptó su conclusión. Las enseñanzas de Śrī Caitanya Mahāprabhu comienzan desde este punto. Las palabras jñāna-śūnya significan erradicar completamente cualquier conocimiento relacionado con el aspecto impersonal de lo Supremo, y no el conocimiento de las relaciones (sambandha-jñāna) que es favorable para alcanzar el servicio devocional puro.

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura escribe en su Amṛta-pravāha-bhāṣya: “El significado es que ofrecer los resultados de las acciones es mejor que simplemente ejecutar los deberes prescritos según el varṇāśrama-dharma; la renuncia a las actividades fruitivas es mejor que simplemente ofrecer sus frutos; mejor que esto es el cultivo del conocimiento mezclado con servicio devocional. Sin embargo, a pesar de este progreso gradual en espiritualidad a través de estas etapas, todas son externas, porque estas cuatro clases de prácticas no tienen el poder de otorgar devoción pura o śuddhā bhakti. La devoción conocida como āropa-siddhā (añadir un barniz devocional como algo secundario a otra acción), o saṅga-siddha (devoción mezclada con actividades fruitivas o conocimiento especulativo), nunca debe considerarse servicio devocional puro. El servicio devocional puro es svarūpa-siddhā bhakti, es decir, devoción tanto en forma como en intención. Es completamente y eternamente diferente de estas otras actividades que solo tienen una relación superficial con el servicio devocional. Las características de śuddhā bhakti son que consiste en actividades ejecutadas únicamente para el placer de Kṛṣṇa, desprovistas de deseos materiales; no está cubierta por intenciones fruitivas ni por la identificación con el Brahman. Este es el objetivo último de la práctica espiritual, pues aunque se observa en un devoto en etapa inicial, está presente en su forma más pura cuando alcanza la perfección.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 8.68)

Mientras Rāmānanda Rāya proponía algo distinto a seguir los pasos de los grandes devotos y escuchar kṛṣṇa-kathā de sus labios, Śrī Caitanya Mahāprabhu continuaba diciendo: “Esto es externo.” Por lo tanto, se debe entender que la devoción pura comienza desde el momento en que uno empieza a escuchar acerca de las actividades y enseñanzas del Señor Kṛṣṇa de labios de un devoto puro. A partir de ese punto, Rāmānanda Rāya describió las diversas etapas del amor devocional: las disposiciones de neutralidad, servicio, amistad, paternidad y amor conyugal. Luego describió la supremacía del amor de Śrīmati Rādhāni, así como las características de Rādhā y Kṛṣṇa. Después, Śrī Caitanya Mahāprabhu hizo preguntas como: “¿Cuál es la esencia de la educación?” y “¿Qué tipo de fama es la mejor para el ser viviente?” Todos estos temas han sido descritos extensamente en el capítulo ocho del Madhya-līlā del Śrī Caitanya Caritāmṛta.

LA PERCEPCIÓN DE RĀMĀNANDA ACERCA DE LA IDENTIDAD DEL SEÑOR

La identidad del Señor no puede permanecer oculta para Su devoto. Rāmānanda pudo reconocer al Señor tal como Él es. Él dijo:

“Rāmānanda Rāya le dijo entonces al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu: «Al principio te vi aparecer como un sannyāsī, pero ahora te veo como Śyāmasundara, el pastorcillo. Ahora te veo aparecer como una muñeca dorada, y todo tu cuerpo parece cubierto por un brillo dorado.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 8.268-9)

Śrī Caitanya Mahāprabhu intentó ocultar Su identidad al escuchar esto, diciendo que Rāya Rāmānanda era un gran devoto y por eso veía a Kṛṣṇa en todas partes. Sin embargo, Rāmānanda declaró claramente el propósito principal de la aparición del Señor. Śrī Caitanya Mahāprabhu, complacido con su profunda realización, manifestó Su forma como la combinación de rasa-rāja (“el rey de los sentimientos devocionales”), Kṛṣṇa, y la encarnación del mahā-bhāva (“el sentimiento devocional supremo”), Śrīmatī Rādhārāṇī. Al ver esta maravillosa forma combinada del Señor, Rāmānanda Rāya cayó al suelo desmayado. Cuando el Señor lo tocó, recobró la conciencia.

Rāmānanda Rāya y el Señor permanecieron juntos en dicha durante diez días antes de que Śrī Caitanya Mahāprabhu continuara Su peregrinación por el sur. Le pidió a Rāmānanda Rāya que abandonara sus actividades en el gobierno y que se uniera a Él en Purī cuando regresara.

Al concluir Su viaje por el sur de la India, Śrī Caitanya Mahāprabhu volvió a encontrarse con Rāmānanda Rāya en las orillas del Godāvarī. Le mostró dos libros, Kṛṣṇa-karṇāmṛta y Brahma-saṁhitā, que había encontrado durante Sus viajes y que confirmaban todo lo que Rāmānanda Rāya había dicho en sus conversaciones previas. Rāmānanda Rāya copió ambos manuscritos personalmente. El Señor permaneció otra semana con él, disfrutando de conversaciones sobre Kṛṣṇa, antes de regresar a Nīlācala. Cuando Mahāprabhu expresó Su deseo de llevar a Rāmānanda Rāya con Él a Purī, éste rehusó ir inmediatamente, pues debía esperar el permiso del rey y atender otros asuntos oficiales. Prometió reunirse con el Señor en Purī tan pronto como le fuera posible.

LA LLEGADA DE RĀMĀNANDA A PURĪ

Cuando el Señor llegó a Purī, estableció Su residencia permanente en la casa de Kāśī Miśra. El rey Pratāparudra había oído acerca del Señor y estaba muy ansioso por conocerlo. Sārvabhauma Bhaṭṭācārya le había asegurado que, una vez que el Señor regresara de Su peregrinación por el sur, de algún modo arreglaría para que tuviera Su darśana. Sin embargo, por más que Sārvabhauma Bhaṭṭācārya lo intentó, el Señor insistía en que no vería a un rey. Así, todos los intentos de organizar el encuentro fracasaron.

Cuando el rey supo que Rāmānanda Rāya deseaba regresar a Purī para estar cerca de Śrī Caitanya Mahāprabhu, se alegró mucho y le concedió permiso. Le permitió dejar sus deberes gubernamentales y continuó otorgándole una pensión. De este modo, Rāmānanda Rāya primero se reunió con el rey en Cuttack y luego en Purī, antes de dirigirse a la casa de Kāśī Miśra para encontrarse con el Señor. Rāmānanda Rāya sabía cuán ansioso estaba el rey por ver a Mahāprabhu, pero en lugar de mencionar el asunto directamente, glorificó al rey, hablando de su fe, su profunda devoción por Kṛṣṇa y su bondad al liberar a Rāmānanda de sus deberes gubernamentales para servir directamente al Señor. Al describir así las virtudes del rey, logró suavizar la determinación del Señor.

Mientras tanto, Nityānanda Prabhu había enviado una de las bahirvāsa (vestiduras externas) del Señor al rey Pratāparudra como consuelo. Aunque esto le dio gran alegría, su deseo de ver al Señor aumentó aún más, y pidió a Rāmānanda Rāya que intercediera por él. Cuando finalmente Rāmānanda Rāya se acercó directamente al Señor, pidiéndole que fuera misericordioso con el rey, el Señor no pudo rechazarlo abiertamente. Aceptó que el rey no era una persona materialista común, pero el simple título de “rey” era una contaminación que Él no podía ignorar. Así, accedió a que el hijo del rey viniera a verlo, ya que, en cierto sentido, el hijo y el padre son uno.

“Entonces Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Puede haber mucha leche en una olla grande, pero si se contamina con una gota de licor, es intocable. El rey ciertamente posee todas las buenas cualidades, pero simplemente al adoptar el nombre de «rey», lo ha contaminado todo. Pero si aún anhelas que el rey se reúna conmigo, por favor, trae primero a su hijo. En las escrituras reveladas se indica que el hijo representa al padre; por lo tanto, el encuentro del hijo conmigo sería tan bueno como el del rey». Rāmānanda Rāya fue entonces a informar al rey sobre su conversación con Śrī Caitanya Mahāprabhu y, siguiendo las órdenes del Señor, llevó al hijo del rey a verlo.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 12.53-7)

APRECIACIÓN DE LAS OBRAS DE RŪPA

Rūpa-mañjarī es seguidora de las sakhīs Lalitā y Viśākhā, quienes no son diferentes de Rāmānanda Rāya. Rūpa Gosvāmī habló sobre el tema de sus dos obras, Lalita-mādhava y Vidagdha-mādhava, con Rāmānanda Rāya. Cuando Rāmānanda Rāya le pidió escuchar acerca de la Deidad adorada por el autor, Rūpa Gosvāmī recitó el segundo verso del primer acto, el maṅgalācaraṇa de la obra:

anarpita-carīṁ cirāt karuṇayāvatīrṇaḥ kalau
samarpayitum unnatojjvala-rasāṁ sva-bhakti-śriyam
hariḥ puraṭa-sundara-dyuti-kadamba-sandīpitaḥ
sadā hṛdaya-kandare sphuratu vaḥ śacīnandanaḥ

“Que el Señor Supremo, a quien Se conoce como hijo de Śrīmatī Śacī-devī, Se sitúe trascendentalmente en lo más íntimo de tu corazón. Resplandeciente con el brillo del oro fundido, ha aparecido en la era de Kali, por Su misericordia sin causa, para otorgar lo que ninguna encarnación había ofrecido jamás: la melosidad más sublime y radiante, la melosidad del amor conyugal.”

Al escuchar este verso, Rāmānanda Rāya comenzó a glorificar a Rūpa Gosvāmī como si tuviera mil lenguas. Dijo que solo Rūpa Gosvāmī podía haber escrito una representación tan exacta de conceptos que incluso son difíciles de comprender para Brahmā, y que esto era posible únicamente por la misericordia del Señor.

PRADYUMNA MIŚRA SE ENCUENTRA CON RĀMĀNANDA

Para revelar la magnitud del carácter e identidad trascendental de Rāmānanda Rāya, Śrī Caitanya Mahāprabhu envió a Pradyumna Miśra, quien había nacido en una familia brāhmaṇa de alta casta, a recibir instrucción de él, aunque Rāmānanda Rāya no pertenecía a una casta tan elevada. Pradyumna Miśra nació en Sylhet, pero más tarde estableció su residencia permanente en Odisha. Un día acudió a Śrī Caitanya Mahāprabhu con el deseo de escuchar harikathā, y Śrī Caitanya lo envió a encontrarse con Rāmānanda Rāya.

En ese momento, Rāmānanda Rāya se encontraba en los jardines de Jagannātha-vallabha, ocupado en preparar a dos jóvenes deva-dāsīs para una obra que se presentaría ante el Señor Jagannātha. Estaba ocupado bañándolas, vistiéndolas, adornándolas y entrenándolas en los cantos que interpretarían y en la danza que ejecutarían. La primera vez que Pradyumna Miśra fue a verlo, uno de los sirvientes de Rāmānanda le dijo que estaba ocupado en ese servicio y le pidió que esperara afuera. Ninguno de los sirvientes se atrevía a interrumpirlo mientras preparaba la presentación para el Señor Jagannātha. Solo cuando terminó el ensayo y salió, supo que Pradyumna Miśra había venido para escuchar acerca de Kṛṣṇa de sus labios.

Rāmānanda Rāya mostró al brāhmaṇa el debido respeto y le pidió perdón por la larga demora. Miśra comprendió que ya era demasiado tarde ese día para cumplir su deseo y regresó a casa. Algunos días después, cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu vio a Miśra, le preguntó cómo había sido su encuentro con Rāmānanda Rāya y qué temas habían discutido. Pradyumna Miśra le relató todo lo sucedido y confesó que habían surgido dudas en su mente acerca de las actividades de Rāmānanda Rāya. El Señor inmediatamente se dispuso a disipar esas dudas. Comenzó a glorificar con gran fuerza el extraordinario carácter de Rāmānanda Rāya, diciendo:

“»Soy un sannyāsī«, dijo, «y ciertamente me considero renunciante. Pero ni hablar de ver a una mujer, si tan solo escucho el nombre de una mujer, siento cambios en mi mente y en mi cuerpo. Por lo tanto, ¿quién podría permanecer impasible ante la visión de una mujer? Es muy difícil. «Por favor, escuchen todos estos temas sobre Rāmānanda Rāya, aunque son tan maravillosos e inusuales que no deberían mencionarse. «Las dos bailarinas profesionales son hermosas y jóvenes, sin embargo, Śrī Rāmānanda Rāya personalmente les da masajes con aceite en el cuerpo. «Él personalmente las baña, las viste y las adorna. De esta manera, naturalmente ve y toca las partes íntimas de sus cuerpos. «No obstante, la mente de Śrī Rāmānanda Rāya nunca cambia, aunque les enseña a las chicas cómo expresar físicamente todas las transformaciones del éxtasis. «Su mente es tan firme como la madera o la piedra. En efecto, es maravilloso que incluso cuando toca a muchachas tan jóvenes, su mente nunca cambie. «La autoridad para tales actos es prerrogativa exclusiva de Rāmānanda Rāya, pues puedo comprender que su cuerpo no es material, sino que se ha transformado completamente en una entidad espiritual.»” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 5.35-42)

Así, Śrī Caitany Mahāprabhu reveló el asombroso poder de Rāmānanda Rāya a Pradyumna Miśra y, a través de él, al mundo. Le dijo que Él mismo acudía a Rāmānanda Rāya para escuchar acerca de Kṛṣṇa y le aconsejó que regresara una segunda vez. En esta ocasión, Pradyumna pudo escuchar a Rāmānanda Rāya hablar sobre Kṛṣṇa con tal profundidad y comprensión que quedó asombrado, tanto que comenzó a danzar en éxtasis.

Bhaktivinoda Ṭhākura escribe el siguiente comentario sobre este pasatiempo: “Rāya Rāmānanda había compuesto una obra llamada Jagannātha-vallabha-nāṭaka. Esta obra se representaba en el templo de Jagannātha para Su placer. Rāya Rāmānanda entrenó a dos muchachas deva-dāsī, o ‘vírgenes del Dios’ (en Odisha actualmente llamadas māhārīs), en cómo expresar las emociones apropiadas de las gopīs en su drama. Dado que estas dos deva-dāsīs representaban los papeles de las principales gopīs, Rāmānanda Rāya no hacía distinción entre ellas y las amadas de Kṛṣṇa. Él se consideraba su sirvienta y, en esa identidad espiritual, se ocupaba en su servicio enseñándoles a cantar y danzar para su Señor. Debido a que Rāmānanda Rāya se conocía a sí mismo como una de las sirvientas de Śrīmatī Rādhārāṇī, podía proyectar la identidad de su adorada sobre las deva-dāsīs, y por eso podía servirlas de esta manera tan íntima sin experimentar perturbación por el deseo sexual mundano.” (Amṛta-pravāha-bhāṣya al Śrī Caitanya Caritāmṛta 3.5.20)

“Aunque Rāmānanda Rāya era un cabeza de familia, no estaba bajo el control de los seis tipos de cambios corporales. Aunque aparentemente era un hombre de dinero, aconsejaba incluso a personas de la orden de renuncia. Para demostrar los atributos trascendentales de Rāmānanda Rāya, Śrī Caitanya Mahāprabhu envió a Pradyumna Miśra a escuchar discursos sobre Kṛṣṇa de su parte. La Suprema Personalidad de Dios, Śrī Caitanya Mahāprabhu, sabe muy bien cómo demostrar las cualidades de Sus devotos. Por lo tanto, actuando como un pintor artístico, lo hace de diversas maneras y considera esto Su beneficio personal. Hay otra característica más del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu. Oh devotos, escuchen atentamente cómo manifiesta Su opulencia y características, aunque son excepcionalmente profundas. Para vencer el falso orgullo de los supuestos renunciantes y eruditos, Él difunde los verdaderos principios religiosos, incluso a través de un śūdra, o hombre de baja cuna y cuarta clase. Śrī Caitanya Mahāprabhu predicó sobre el servicio devocional, el amor extático y la Verdad Absoluta, eligiendo como orador a Rāmānanda Rāya, un gṛhastha nacido en una familia baja. Entonces, el mismo Śrī Caitanya Mahāprabhu, el exaltado brāhmaṇa-sannyāsī, y Pradyumna Miśra, el brāhmaṇa purificado, se convirtieron en oyentes de Rāmānanda Rāya.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 5.80-85)

Śrīla Bhaktisiddhānta comenta sobre estas palabras: “Desde una visión materialista, Rāmānanda Rāya es un gṛhastha en el pravṛtti-mārga, ocupado en la vida activa del mundo, y no un brahmacārī, vānaprastha o sannyāsī autocontrolado. Un jefe de familia materialista está bajo el control de sus sentidos, y esto es la base de su implicación en actividades mundanas. Sin embargo, un Vaiṣṇava gṛhastha que ha alcanzado el estado trascendental no se encuentra en ese nivel; trasciende la influencia de los seis enemigos y permanece apartado del dominio de los sentidos. Rāmānanda Prabhu aceptó el estado de jefe de familia como su papel en los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Las personas materialistas lo ven desde su propia perspectiva contaminada por el deseo de disfrute sensorial y lo consideran como uno de ellos, pero en realidad su mente estaba espiritualizada al estar fija en el objeto supremo de adoración. Era, por lo tanto, un kṛṣṇa-viṣayī, alguien que busca únicamente el placer de los sentidos de Kṛṣṇa y no los suyos propios. No era un impersonalista ni un nihilista argumentativo opuesto a las actividades trascendentales del Señor. De hecho, poseía el poder de transformar las mentes de aquellos sannyāsīs que habían abandonado el disfrute sensorial y estaban absortos en el Brahman indiferenciado, sin apreciar la forma y los pasatiempos de Kṛṣṇa, apartándolos de su concepción materialista de la trascendencia y atrayéndolos al servicio devocional mediante la audición y el canto de los nombres, forma y actividades de Kṛṣṇa.”

OTRAS ACTIVIDADES EN PURĪ

Cuando Vallabha Bhaṭṭa llegó a Purī y entró en contacto con Caitanya Mahāprabhu, el Señor ocultó Sus glorias ante él, pues sabía que estaba orgulloso de su erudición. Por ello, prefirió hablarle acerca de las cualificaciones de Sus asociados. En ese contexto, dijo acerca de Rāmānanda Rāya que era experto tanto en el sambandha-tattva (el conocimiento de las relaciones entre Dios y las entidades vivientes) como en el prayojana-tattva (el conocimiento del objetivo supremo de la vida). Además, indicó que era el mayor conocedor de los puros y sagrados éxtasis de Vṛndāvana.

“»Śrīla Rāmānanda Rāya es el conocedor supremo de las delicias trascendentales del servicio devocional del Señor Kṛṣṇa. Él me ha instruido que el Señor Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios. «Por la misericordia de Rāmānanda Rāya, he comprendido que el amor extático por Kṛṣṇa es la meta más elevada de la vida y que el amor espontáneo por Kṛṣṇa es la máxima perfección.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 7.23, 37)

“Anteriormente, cuando el Señor Kṛṣṇa estaba presente personalmente, Subala, uno de sus amigos pastores, le brindó felicidad cuando sintió la separación de Rādhārāṇī. De manera similar, Rāmānanda Rāya ayudó a brindar felicidad al Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 6.9)

“Frente a todos los grandes devotos como Rāmānanda Rāya y Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, Śrī Caitanya Mahāprabhu comenzó a describir los santos atributos de Haridāsa Ṭhākura.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 11.50)

RĀMĀNANDA DURANTE LOS SENTIMIENTOS DE SEPARACIÓN DEL SEÑOR

Cuando Śrī Caitanya Mahāprabhu pasaba la mayor parte de Su tiempo en un estado de locura extática divina, a veces desaparecía de Sus aposentos, aun cuando había tres puertas cerradas que debía atravesar para salir. En una ocasión fue encontrado cerca de la Puerta del León, con Sus articulaciones dislocadas y Su cuerpo adoptando una forma enorme y distendida. Fue reanimado y devuelto a Su estado normal mediante el canto fuerte de los Santos Nombres. En otra ocasión, fue hallado en el Caṭaka-parvata, que en Su estado de trance había tomado por Govardhana. Una vez más, tuvo que ser calmado mediante saṅkīrtana y llevado de regreso a Su residencia. En estas ocasiones, Rāmānanda Rāya estaba presente junto con Svarūpa Dāmodara. A lo largo de las diez transformaciones de la locura extática del Señor (divyonmāda), Rāmānanda Rāya recitaba versos apropiados al estado emocional del Señor. De esta manera, le brindaba placer a Mahāprabhu.

“Cuando el Señor sintió con intensidad la angustia de la separación de Kṛṣṇa, solo las palabras de Śrī Rāma-nanda Rāya sobre Kṛṣṇa y los dulces cantos de Svarūpa Dāmodara lo mantuvieron con vida.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 6.6)

“Tras hablar de esta manera, Śrī Caitanya Mahāprabhu tomó por el cuello a Rāmānanda Rāya y a Svarūpa Dāmodara. Entonces el Señor dijo: «Mis queridos amigos, por favor, escúchenme. ¿Qué debo hacer? ¿Adónde debo ir? ¿Dónde puedo encontrar a Kṛṣṇa? Por favor, ambos, díganme cómo puedo encontrarlo». Así, absorto en un dolor trascendental, Śrī Caitanya Mahāprabhu se lamentó día tras día en compañía de Svarūpa Dāmodara Gosvāmī y Rāmānanda Rāya. Svarūpa Dāmodara Gosvāmī cantaba canciones apropiadas y Rāmānanda Rāya recitaba versos adecuados para intensificar el éxtasis del Señor. De esta forma, lograron apaciguarlo. Al Señor le gustaba especialmente escuchar el Kṛṣṇa-karṇāmṛta de Bilvamaṅgala Ṭhākura, la poesía de Vidyāpati y el Śrī Gīta-govinda de Jayadeva Gosvāmī. Śrī Caitanya Mahāprabhu sentía gran placer en su corazón cuando sus asociados recitaban versos de estos libros.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 15.24-7)

“También dedicó su tiempo a leer los libros y cantar las canciones de Caṇḍīdāsa y Vidyāpati, y a escuchar citas del Jagannātha-vallabha-nāṭaka, Kṛṣṇa-karṇāmṛta y Gīta-govinda. Así, en compañía de Svarūpa Dāmodara y Rāya Rāmānanda, Śrī Caitanya Mahāprabhu pasó sus días y noches cantando y escuchando con gran placer.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Madhya-līlā 2.77)

Rāmānanda Rāya realizaba su bhajana en los jardines de Jagannātha-vallabha, un lugar muy querido también por Mahāprabhu. Tan pronto como el Señor entraba en ese jardín, era abrumado por sentimientos de amor divino. Un día, mientras el Señor estaba allí, tuvo una visión de Kṛṣṇa bajo un árbol aśoka. De pronto, la visión desapareció, y Mahāprabhu cayó al suelo desmayado.

“El Señor, junto con sus devotos, entró en uno de los jardines más hermosos, llamado Jagannātha-vallabha. En el jardín había árboles y enredaderas en plena floración, idénticos a los de Vṛndāvana. Abejorros y aves como el śuka, el śārī y el pika conversaban entre sí.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 19.79-80)

“Mientras vagaba entre árboles y enredaderas, llegó bajo un árbol aśoka y de repente vio al Señor Kṛṣṇa. Al verlo, Śrī Caitanya Mahāprabhu comenzó a correr velozmente, pero Kṛṣṇa sonrió y desapareció. Tras haberlo encontrado primero y luego haberlo perdido de nuevo, Śrī Caitanya Mahāprabhu cayó inconsciente al suelo.” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 19.85-87)

Por medio de Rāmānanda Rāya y Svarūpa Dāmodara, Caitanya Mahāprabhu proclamó gozoso al mundo que el harināma-saṅkīrtana es el mejor medio para alcanzar el amor por Dios en esta era de Kali.

“Con gran júbilo, Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: «Mis queridos Svarūpa Dāmodara y Rāmānanda Rāya, sepan por Mí que el canto de los santos nombres es el medio más factible de salvación en esta era de Kali.»” (Śrī Caitanya Caritāmṛta Anthya-līlā 20.8)

Existen dos opiniones acerca del día de desaparición de Rāmānanda Rāya: algunos dicen que fue en kṛṣṇā-pañcamī del mes de Jyeṣṭha, y otros en kṛṣṇā-pañcamī del mes de Vaiśākha.

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